domingo, 19 de mayo de 2013
Zombie storytelling
Mi Novio es un Zombie empieza con un muy buen monólogo en off, los pensamientos de un zombie mientras camina por el antiguo aeropuerto en donde viven puros zombies. Aquí todo entra dentro de lo que ya parece todo un género que crítica a la actualidad o modernidad como algo fantasmal, o en este caso, muerto viviente. Al igual que en Oblivion sobre todo, hay una nostalgia por el pasado predigital, y los recuerdos de los tiempos felices preapocalipsis zombie cuando todos estábamos vivos se presentan en viejos formatos. Además se relaciona "caminar como zombie" con que todo mundo camine embobado con sus gadgets. Por alguna razón las canciones de los ochentas me hicieron pensar "otra película con los 80´s como la época dorada y perdida". Aunque realmente no se porque pues si no mal recuerdo en otras películas apocalípticas con nostagia del vinil como "Buscando un amigo para el fin del mundo" y Oblivion los discos que salen no son ochenteros. En Oblivion creo que sí se ven algunos pero siento que es algo que quizá he captado de otras películas.
Y lo de situar el mundo zombie en un aeropuerto me parecíó una gran idea, porque si se trata de criticar la actualidad, lo de hoy son espacios como aeropuertos o centros comerciales, no las calles. Total que parece que la idea original de la película era interesante: algo así como una versión contemporánea de la bella y la bestia, pero con un zombie haciéndole de bestia. Además del buen monólogo con que inicia la película, también la parte visual se ve prometedora, inclusive diría yo que la actuación del zombie promete. Desafortunadamente no tarda todo en irse al diablo cuando la película cae en una génerica y aburrida "monster story", que ni siquiera es de zombies, sino de los "boonies", o como se llamen, lo que prueba según yo que se traiciona la idea original. Ah y en una historia "diamorrr" muy cursi. En este blog he escrito varias veces que no hay películas de amor. ¡Pero así no! Esto es patético.
Iba a poner que como historia de monstruos, esta es genérica intercambiable por insabora e indiferente pero la verdad es que no es intercambiable: Es muy mala. Me da la sensación que había una buena idea original y que el guionista entonces agarró algún manual para hacer guiones y hecho todo a perder. Y pienso en un manual porque la película pierde todo rastro imaginativo y pasa a ser una burda mezcla de lugares comunes. Tanto así que la comunidad postapocalíptica armada hasta los dientes usa balas contra los zombies. ¡Ah sí, es que debe haber balazos! Aunque eso no sirva contra zombies.
Y ya para acabar, ¿Han notado en cuántas películas recientes sale una hija con padre sobreprotector? Los Croods, Valiente, Hotel Transylvania, Hanna, Bienvenido a los 40, Pérdida de la Inocencia... Por algo será.
lunes, 13 de mayo de 2013
La capilla del vacío
Cosmópolis es un drama existencialista pero la duda existencial no es sobre la vida sino sobre el dinero. Eric Packer el personaje principal es una especie de Elon Musk que mira para abajo hasta al presidente de Estados Unidos: Le avisan que hay una amenaza de muerte contra el presidente y pregunta si no hay blancos más interesantes que los presidentes de Estados Unidos. Eso de querer matarlos se le hace pasado de moda.
A lo largo de la película diferentes personajes se preguntan que es el dinero. Queda claro que es información y que para Packer es poder y un escudo que le da seguridad y confort. Pero él por un lado es paranoico y quiere toda la seguridad posible pero por otro tiene un deseo como de liberarse de su vida, de la seguridad y la planeación, pero esto llega a ser un deseo de muerte: Mata a su jefe de seguridad, y sabe que lo quieren matar, le pide a una de sus guardaespaldas que le dispare con un taser, y se mete al cubil del que quiere matarlo en donde se dispara el mismo.
Esta dispuesto a pagar lo que sea para comprar la capilla de Rothko. Una capilla, obra de Mark Rothko, que está completamente vacía y en lugar de imágenes tiene paneles negros. La capilla de la nada.
Al final el tipo está tan vacío como su exempleado que lo quiere asesinar para ser alguien pues dice que siente que la luz lo atraviesa de lo insignificante que es.
La película critica al dinero pero también a la izquierda. Hay una protesta anarquista y Packer y una de sus empleadas ven como un protestante se inmola. Y dicen que eso no es mas que una imitación, de los monjes vietnamitas que se prendían fuego durante la guerra. Además le dice al tipo con una toalla en la cabeza que lo quiere matar que no cree que se haya interesado nunca por los demás cuando este empieza a tirar rollo justiciero igualitario. Y parece que tiene razón pues este cuate dice que tiene muchas ganas de matar gente.
Packer, el joven magnate, no conoce el amor. Su esposa se sorprende al descubrir que tiene ojos azules. Nunca se los había visto.
Cosmópolis tiene una cosa como visionaria, se supone que Eric Packer ve lo que no ha pasado aún, y la historia misma tiene elementos un poco adelantados a su época. Como la información que llega a la limousine de Eric del "complejo" que parece inteligencia artificial. La forma en que hablan de las calles: "calles completas serán borradas" como adelantándose al waze y similares. Y los miles de millones que Packer Capital pierde en un día hacen pensar en la gran crisis financiera de 2008, que aún no sucedía cuando salió Cosmópolis.
La "jefa de teoría" de Packer dice que antes el tiempo era dinero (como reza el viejo dicho de Benjamin Franklin "time is money"), pero que ahora el dinero es el tiempo. ¿Y si eso tan parecido al ser que es el tiempo es dinero y es algo tan elusivo como por ejemplo una criptomoneda dónde queda el ser?
Esta inmaterialidad de las grandes finanzas es un tema común en el cine sobre Wall Street. En Margin Call por ejemplo, un personaje cuenta que antes trabajaba como ingeniero construyendo cosas, recuerda un puente, y extraña hacer cosas concretas. Y como le dice alguien a Packer el dinero es el que quiere cosas. Jugando con esta idea quizás al dinero invisible es al que le gusta la capilla vacía de Rothko. O es el que pide el corcho para la limusina para aislar el ruido. A Eric le gusta el ruido, pero que de cualquier manera pidió el corcho para su capilla rodante porque es lo que debe tener una limusina, aunque ni aísle del ruido al joven magnate a quien para empezar el ruido ni le molesta.
Cosmópolis tiene todos los ingredientes para entrar en la categoría "Recuerdos fantasmagóricos al final de la historia". Lo fantasmal se lo dan esos diálogos extraños, muchas veces incoherentes. Todos los personajes hablan con un estilo literario irreal que establece una distancia entre el propio personaje y su realidad; o sea hablan de lo que les pasa como si le pasara a otro. La historia misma es apocalíptica: como dice la "vendedora de teoría" puede que todo cambie ese mismo día. O como dice uno de los posters de la película "Cuando él muriera no moriría él. El mundo moriría". Además también, en cierta forma, tiene el elemento de la búsqueda de un recuerdo, de una época más simple y concreta, pues una gran parte de la historia es esta especie de odisea a través de Manhattan buscando una peluquería, que sólo al final nos enteramos que era la peluquería de la infancia de Eric Packer.
De hecho la frase "Un espectro recorre el mundo", que como expliqué en este post, da origen al genero musical del "fantasmismo" o "Hauntology" aparece afuera de la limousine de Packer en un gran tablero de LED´s de esos en que pasan textos con noticias. Sólo que la frase relacionada con el fantasmismo es del filósofo Jaques Derrida y se refiere al espectro del comunismo y aquí la frase completa dice que el espectro que recorre el mundo es el del capitalismo. ¿Qué no vivimos en el capitalismo? Pues hay quienes dicen que no, señalan que el sistema en el que vivimos ya no es el viejo capitalismo.
De hecho la frase "Un espectro recorre el mundo", que como expliqué en este post, da origen al genero musical del "fantasmismo" o "Hauntology" aparece afuera de la limousine de Packer en un gran tablero de LED´s de esos en que pasan textos con noticias. Sólo que la frase relacionada con el fantasmismo es del filósofo Jaques Derrida y se refiere al espectro del comunismo y aquí la frase completa dice que el espectro que recorre el mundo es el del capitalismo. ¿Qué no vivimos en el capitalismo? Pues hay quienes dicen que no, señalan que el sistema en el que vivimos ya no es el viejo capitalismo.
domingo, 5 de mayo de 2013
This is 40
¿Porqué me gustó Bienvenido a los 40? No es mi tipo de película. El colmo es que acaba con una escena con Ryan Adams que no me gusta nada. ¿Nada más porque sale Megan Fox? Creo que no, me gusta el estilo abierto de Judd Apatow, esa cosa como de voy a dejarte entrar a que veas mi familia. Apatow a dicho que la película está basada en su vida personal y además salen su esposa y sus hijas interpretando a la esposa y las hijas de la película. También muestra apertura en sus personajes, a nadie se le hace el feo aquí: Lo mismo pueden entrar a la fiesta y al negocio una prostituta o a una mujer fea que ni coje; un papá mantenido o uno abandonador. O una estrella olvidada del rock, que es en la vida real una estrella olvidada del rock. Más allá de las escenas de plano de proctólogo parece que el director de verdad nos está dejando asomarnos a la vida íntima de ciertos personajes.
Claro que también se nota que Apatow tiene una política muy abierta en cuanto al guión y la edición. Una buena parte de la película se hubiera quedado en la sala de edición con cualquier otro. Y se nota que no es muy exigente tampoco con las ideas que se le ocurren para la historia. Ni con los chistes por cierto. Una película a la que se puede acusar de dispareja e informe, pero no tiene caso pues se nota que la idea de Apatow es precisamente no buscar algo demasiado perfecto, no filtrar mucho. En la película al personaje de Leslie Mann se le ocurre en un momento dado mejorar la alimentación de su familia, poner horarios para conectarse a internet y una serie de cosas así. Y al final llegan a la conclusión de que estaban mejor antes de intentar tantas "mejoras".
Una cosa interesante de este director es que se nota que deja improvisar a los actores y luego ya escoge lo que le gusta para la película. Debido a eso hay muchas escenas y bloopers en youtube de cosas chistosas que no salieron en la película.
miércoles, 1 de mayo de 2013
Bajo los suburbios
En Frankenweenie Tim Burton retoma,
entre otros mitos cinematográficos, el del pueblo o lugar construido sobre un
cementerio indio o tierra sagrada india. Este es un mito que según tengo
entendido viene de películas como poltergeist y muchas otras, sobre todo de terror. También se supone que hay algo de esto en
El Resplandor de Kubrick. Esto de estar sobre tierra sagrada, tomada a la
fuerza despojando a los indios, provoca que en alguna aparentemente muy
tranquila población sucedan hechos extraños y terroríficos.
En el caso de Nueva Holanda, el típico suburbio americano en donde tiene lugar
Frankenweenie, al mito de que se encuentra sobre un cementerio indio, se le
agrega un cementerio de mineros muertos o una mina de oro llena de mineros
muertos. Da lo mismo, el caso es que el lugar fue hecho gracias a la
explotación y despojo de las almas enterradas abajo. Y curiosamente esta
maldición se manifiesta en forma de muchos rayos que matan gente. O sea de la
energía, y el símbolo de Nueva Holanda también tiene que ver con la energía
pues se trata de un molino de viento sobre una colina. Como es de suponerse
este símbolo deberá arder entre las llamas antes de que pueda triunfar el bien.
Y el mal no sólo está enterrado en las entrañas de este fraccionamiento, también está por encima de él pues el alcalde de Nueva Holanda es un tipo de esos que salen con antorchas a quemar brujar o inmigrantes ilegales; o perros como Sparky. También es un tipo obscurantista seguramente puritano y muy religioso que hecha al profesor de ciencia de la escuela primaria de Nueva Holanda. Y hace cantar a su sobrina el himno de Nueva Holanda y de sus casas que se pueden adquirir con bajas tasas hipotecarias. Por suerte para los habitantes de este lugar la cuenta de su riqueza y de sus fuentes de energía malhabidas les llegará en forma de una tortuga estilo godzilla, seamonkeys de agua dulce que mueren al hecharles sal, un gato-vampiro y otras cosas así y no de chicos suburbanos desquiciados armados con bombas o metralletas. No digo que las víctimas de atentados tengan la culpa de nada, conste. Desprecio totalmente a la gente que mata nomás por matar. Sólo digo que el equivalente en el mundo real, en los suburbios de verdad, de los monstruos, fantasmas y demás agentes del terror del cine son los ataques de los loquitos, y entre los loquitos van incluidos todos los terroristas.
domingo, 28 de abril de 2013
Interpretación del tomatómetro
Quedé estupefacto, estupefacto les digo después de ver las calificaciones en Rotten Tomatoes de The Yellow Handkerchief y de Goats. El pañuelo amarillo, me pareció pésima, malísima ¿Y qué calificaciones tiene en Rotten Tomatoes? 67% de los críticos y 60% de la audiencia. En cambio Goats, sin ser la gran cosa, me parece una película muy disfrutable. Sus calificaciones: Críticos 20% y Público 41%.
Primera conclusión: Los críticos americanos son unos idiotas. No es la primera vez que lo noto, parece que suelo estar más de acuerdo con el público que con la crítica. Aún así me pregunto ¿qué está pasando aquí? ¿Cómo es qué el promedio de la opinión de más de 12 000 personas le da un 6 de calificación al pañuelo amarillo? Seis es apenas pasable, pero aún así es demasiado. Esta es una película aburridísima, muy lenta. Su ritmo llega al nivel de película francesa pretenciosa. Supongo que entra dentro del género de Road Movie, pero los personajes se la pasan parados, sin hacer nada, esperando algo: cruzar el río o que pase el camión. Es una road movie con el motor descompuesto. Y lo más irritante es que desde el arranque la película nos está avisando que debemos encontrar fascinante a Brett, el personaje de William Hurt. ¿Pero porqué? Pues quién sabe, pero vemos que es un tipo respetado en la cárcel, y que Martine (Kristen Stewart), inmediatamente cae rendida a sus pies. Pero es sólo un tipo cualquiera que no hace nada interesante. Y luego se supone que como espectadores debemos emocionarnos con la historia de May el gran amor de Brett. ¿Por? Pues supongo que porque sí.
¿Será tal vez que la calificación del público de Rotten Tomatoes no es muy representativa? Según el sitio Box Office Mojo al pañuelo del sopor no le fue nada bien en taquilla, apenas recaudó en cines menos de 400, 000 dólares cuando su costo de producción fue de más de 15 millones. Pero no puedo hacer la comparación con Goats porque no encontré información de cuanto recaudó esta. Y eso, lo más probable es que signifique que ni siquiera salió en cines. Además en Rotten Tomatoes apenas 1550 usuarios la han calificado. O sea, lo más probable es que en efecto, el público prefiera el pañuelo amarillo a Goats. Esta como ya dije, no es que sea la gran cosa y estoy de acuerdo con alguna crítica que dice que el soundtrack es bastante malón. Cierto, y yo si le pudiera quitar algo sería la secuencia videoclipera con escenas de la vida en la academia privada Gates. Pero por lo menos aquí hay situaciones interesantes, humor; el personaje central Ellis tiene un verdadero conflicto pues los tres adultos más importantes en su vida parecen jalarlo cada uno en una dirección diferente: La madre new age que odia a su padre empresario, a quién Ellis apenas está conociendo y que es el polo opuesto del que ha sido su figura paterna hasta ahora, el jipioso "goat man". ¿Y qué tal su vecina Aubrey? Esa actriz, Adelaide Kane, es una bomba sexual. De hecho Goats tiene varios personajes secundarios interesantes.
La única explicación que le puedo encontrar a esto es que el público americano, y claro, sobre todo los críticos, sienten mucho mayor simpatía por un personaje como Brett, un blanco working class, rudo y honesto; que por los personajes de Goats, es decir una bola de gente rica y un hippie. Curiosamente en Goats ninguno de los personajes principales trabaja: Esta la mamá que es una rica heredera, su amante mantenido, el goat man que es un güevonazo, el padre que es un empresario que como acaba de vender su negocio parece tener mucho tiempo libre. Y Ellis y sus elitistas compañeros de escuela. De hecho el personaje más importante que trabaja es el de la actriz Dakota Johnson, Minnie, que no sale muy bien librada pues se prostituye para completar sus ingresos.
¿Será eso?
Primera conclusión: Los críticos americanos son unos idiotas. No es la primera vez que lo noto, parece que suelo estar más de acuerdo con el público que con la crítica. Aún así me pregunto ¿qué está pasando aquí? ¿Cómo es qué el promedio de la opinión de más de 12 000 personas le da un 6 de calificación al pañuelo amarillo? Seis es apenas pasable, pero aún así es demasiado. Esta es una película aburridísima, muy lenta. Su ritmo llega al nivel de película francesa pretenciosa. Supongo que entra dentro del género de Road Movie, pero los personajes se la pasan parados, sin hacer nada, esperando algo: cruzar el río o que pase el camión. Es una road movie con el motor descompuesto. Y lo más irritante es que desde el arranque la película nos está avisando que debemos encontrar fascinante a Brett, el personaje de William Hurt. ¿Pero porqué? Pues quién sabe, pero vemos que es un tipo respetado en la cárcel, y que Martine (Kristen Stewart), inmediatamente cae rendida a sus pies. Pero es sólo un tipo cualquiera que no hace nada interesante. Y luego se supone que como espectadores debemos emocionarnos con la historia de May el gran amor de Brett. ¿Por? Pues supongo que porque sí.
¿Será tal vez que la calificación del público de Rotten Tomatoes no es muy representativa? Según el sitio Box Office Mojo al pañuelo del sopor no le fue nada bien en taquilla, apenas recaudó en cines menos de 400, 000 dólares cuando su costo de producción fue de más de 15 millones. Pero no puedo hacer la comparación con Goats porque no encontré información de cuanto recaudó esta. Y eso, lo más probable es que signifique que ni siquiera salió en cines. Además en Rotten Tomatoes apenas 1550 usuarios la han calificado. O sea, lo más probable es que en efecto, el público prefiera el pañuelo amarillo a Goats. Esta como ya dije, no es que sea la gran cosa y estoy de acuerdo con alguna crítica que dice que el soundtrack es bastante malón. Cierto, y yo si le pudiera quitar algo sería la secuencia videoclipera con escenas de la vida en la academia privada Gates. Pero por lo menos aquí hay situaciones interesantes, humor; el personaje central Ellis tiene un verdadero conflicto pues los tres adultos más importantes en su vida parecen jalarlo cada uno en una dirección diferente: La madre new age que odia a su padre empresario, a quién Ellis apenas está conociendo y que es el polo opuesto del que ha sido su figura paterna hasta ahora, el jipioso "goat man". ¿Y qué tal su vecina Aubrey? Esa actriz, Adelaide Kane, es una bomba sexual. De hecho Goats tiene varios personajes secundarios interesantes.
La única explicación que le puedo encontrar a esto es que el público americano, y claro, sobre todo los críticos, sienten mucho mayor simpatía por un personaje como Brett, un blanco working class, rudo y honesto; que por los personajes de Goats, es decir una bola de gente rica y un hippie. Curiosamente en Goats ninguno de los personajes principales trabaja: Esta la mamá que es una rica heredera, su amante mantenido, el goat man que es un güevonazo, el padre que es un empresario que como acaba de vender su negocio parece tener mucho tiempo libre. Y Ellis y sus elitistas compañeros de escuela. De hecho el personaje más importante que trabaja es el de la actriz Dakota Johnson, Minnie, que no sale muy bien librada pues se prostituye para completar sus ingresos.
¿Será eso?
martes, 23 de abril de 2013
Efectos secundarios y otras tretas de acusados de aspecto engañoso
Efectos secundarios es una película con unas vueltas de tuerca inverosímiles que además comete el error de decirnos ella misma lo inverosímiles que son. Se supone que dos mujeres se ponen de acuerdo para matar al esposo de una de ellas, pero primero hacen que un siquiatra le recete unas pastillas que como efecto secundario provocan sonambulismo para que así la asesina sea declarada inocente por haber estado sonámbula al momento del crimen. Nada más que el dúo asesino sabe que, para empezar, el siquiatra deberá escoger entre su paciente o su carrera, tan lo saben que tienen lista información y fotos de otro caso del doctor en caso que sea necesario acabarlo de hundir. Entonces su plan maquiavélico supone que el doctor (Jude Law) escogerá defender a su paciente aunque, como le dice el fiscal, "si la culpable no es ella, entonces usted será el culpable, porque tiene que haber un culpable". Y aún cuando el doctor opte por decir que su paciente es inocente, resulta que según la abogada defensora de la paciente sólo en el uno por ciento de los casos los jueces aceptan argumentos como ese. O sea, reconozcamos que este par de asesinas es audaz, pues su plan tiene mucho menos de uno por ciento de posibilidades de funcionar y de que Emily (Rooney Mara) no acabe en la cárcel y aún así lo llevan acabo. Ah y además hay otra parte del plan: Hacerse ricas apostando a que las acciones del fabricante de las pastillas van a bajar cuando se sepa de este caso de sonambulismo, aunque ya hay información, que se encuentra en Yahoo, escrita por la propia Dra. Siebert (Catherine Zeta-Jones), la otra mujer asesina de esta historia, acerca del sonambulismo que provocan las pastillas.
Otra cosa curiosa es lo serio que se toma Emily su papel de enferma deprimida, no la actiz Roonie Mara, sino el personaje Emily pues al final descubrimos que ella nunca estuvo deprimida, todo era parte del plan. Pero en la película ella actúa como deprimida no sólo frente a quienes debe engañar sino frente al público de la película o frente a su marido cuando lo mata. ¿O sea ya si lo está apuñalando para que sigue fingiendo que está deprimida?
Al final creo que la película tiene un mensaje: Las circunstancias no existen. El Dr. Banks le explica al jurado que cuando mató a su esposo, Emily no tenía voluntad propia por estar sonámbula. Pero, sorpresa, resulta que sí la tenía, porque de hecho según dice ella misma al final, esas pastillas no le hacían nada. Hay una parte de la película en que parece que el tema va a ser como las compañías farmaceúticas manipulan a los doctores, y al público en general, para vender sus pastillas. Pero eso acaba por ser algo sin importancia, (si ni hacen nada) como no tiene tampoco mucha importancia lo que haya hecho el marido de Emily (Channing Tatum), que trabajaba en Wall Street y acabo en la cárcel; por cualquier tontería seguramente, pues en el fondo no es más que un hombre apuesto y trabajador, que perdona con facilidad y que ya pagó por lo que hizo.
Siento que detrás de esta película hay una de esas mentalidades que automáticamente se ponen en contra del acusado. Como sucede también en Jack Reacher, por ejemplo. Una mentalidad que no cree en atenuantes, o en que haya circunstancias que afecten a la voluntad. Y como en esta historia los chicos buenos de Wall Street y las compañías farmaceúticas salen bien librados y en cambio, unas lesbianas y un siquiatra que acostumbra defender a acusados salen tan mal, sospecho que extiende esta mentalidad no sólo a los juicios penales sino en general al juicio sobre los demás y piensa que la sociedad es una meritocracia más allá de las circunstancias,
lunes, 22 de abril de 2013
El camino de una guerrera del tubo
Al igual que en otras películas recientes, en Dirty Girl la amistad es la máxima relación a la que se puede llegar y la prostitución versión cine xxx, o artista del tubo es vista por los personajes como algo sin nada de negativo o inclusive como un ideal. L@s strippers como símbolo de sensualidad, poder y libertad. Dirty Girl es en parte una road movie, que para tener ese toque retro tan de moda se ambienta en los ochentas, y hasta tiene pretensiones de musical ochentero. Danielle (Juno Temple), que se autodescribe como "La puta de la escuela" y su amigo por accidente Clarke (Jeremy Dozier), quien ha sido catalogado como 65% gay, 35% hetero por algún "terapeuta"; escapan de su pueblo y de su vida en busca del padre de Danielle, quien le dice a Clarke que se justifique diciendo que fue manipulado por su coño. En este viaje místico iniciático como era de esperarse conocerán en el camino a un personaje con profundos conocimientos, en este caso a un stripper que pide aventón a Las Vegas y pasaran ellos mismos por ese ritual de paso que es el debut en la pista. La escena está metida muy a fuerza: A los 2 amig@s los vienen persiguiendo porque dan una tarjeta reportada como robada y casualmente encuentran refugio en un club de strippers en donde justo en ese momento hay un concurso. Pero bueno, supongo que con los rituales de paso no se juega y hay que meterlos como sea, la escena me recordó cuando en Las ventajas de ser invisible el personaje principal también por extrañas circunstancias aparece creo que con medias y liguero en un teatro, siendo hetero. O sea hay que cubrir los requisitos rituales a como de lugar.
El objetivo del viaje de Danielle y Clarke originalmente era conocer al papá de Danielle. Y eso no sale nada bien: Lo conoce, el papá se distrae un momento de preparar sus hamburguesas para hablar con ella y luego le pide que se vaya. Pero por alguna razón, quien sabe cual, Danielle regresa cambiada y le dice al director de su high school que quiere llevar una vida más tradicional, lo que sea que eso signifique. Parece que nada se ha solucionado y todo ha sido inútil, aparte de que no logra establecer una relación con su papá, sigue con el problema del nuevo marido mormón de su mamá y bueno, nada ha cambiado realmente. Pero entonces... se mete a un concurso de talentos de su escuela y cantará la canción favorita de su amigo Clarke que fue enviado a un internado militar. Señoras y señores, ¡el nuevo final feliz! ¡El triunfo en un vomitivo concurso musical! A media canción, como era de esperarse, Clarke se aparece con su uniforme militar y le dice que ha sido muy popular con los alumnos, sus nalgas han triunfado. ¡Sus aventuras y aprendizaje no han sido en vano! Y yo que creía que nada podría ser peor que los finales de prom party...
martes, 16 de abril de 2013
El clon que se pasó al bando de los analógicos
Oblivion es una de esas historias de la modernidad fantasmagórica. Tiene un personaje atormentado por imágenes que le recuerdan que su mundo no es real. El personaje debe dar un salto de fe, en este caso cruzar a la zona de radiación que piensa lo freirá por dentro en segundos. Y tres, hay que escapar de ser repeticiones/copias/clonaciones.
Con estas características Oblivion puede agruparse junto con películas como Aeon Flux y El Origen. Además con El Origen comparte otras cosas. En Oblivion, Jack, el personaje de Tom Cruise acaba convenciéndose de que realmente es quien le dice Julia (Olga Kurylenko) que es, gracias a que ella le enseña su anillo de compromiso. En el caso del Origen se dice que el verdadero token del personaje de Leonardo DiCaprio, el objeto que usaba para saber cuando estaba en la realidad, era también su anillo de compromiso. Porque el token debía ser forzosamente individual por lo que el trompito de su esposa no podía servirle y además por la forma y los momentos en que Cobb toma el anillo. Además, claro, en las dos películas sale un Nueva York sin humanos.
En el caso de Oblivion la película puede leerse claramente como una metáfora de la lucha de un mundo analógico contra uno digital: Jack, un técnico de drones vive en una casa moderna, digital y minimalista entre las nubes, pero su corazón está abajo en una cabaña en un lugar natural, llena de libros y discos de vinyl. Un día Jack baja, toma un libro y eso es lo que le hace pensar al líder de los humanos que Jack puede ponerse de su lado. Al menos este clon, piensa él, gusta de la vieja cultura y podría despertar, es decir recordar y ayudarlos contra la máquina clonadora, que hace pensar a Jack y y Victoria (Andrea Riseborough) y sus respectivos clones que trabajan para la humanidad, cuando en realidad lo hacen para la máquina enemiga. Entre otras cosas, Jack luchará contra versiones de las naves TIE de Star Wars en laberintos/cañones al igual que en la guerra de las galaxias sólo que ahora las naves enemigas son drones robóticos.
Aunque ya después, analizándola, la historia parece tener varios huecos, a mi me gusto Oblivion. Eso sí, le quitaría el final - final, porque es obvio que el final natural de la historia es cuando explota el "tet" y no cuando un clon de Jack se reencuentra con Julia que se siente como un falso final feliz metido a la fuerza.
domingo, 14 de abril de 2013
Topo
Topo es una película japonesa del 2011 que cuenta la historia de un adolescente en el escenario post terremoto/tsunami /accidente nuclear de Fukushima de aquel año y pone las historias en paralelo: El desastre nacional y la vida de Sumida, el adolescente de 14 años que vive con su mamá alcohólica y pérdida y cuyo papá sólo llega a madreárselo. Pero aunque en el fondo es una historia de superación tiene más diferencias que semejanzas con lo que sería una historia estilo Hollywood. Aquí por ejemplo vemos a unos papás que son unos verdaderos hijos de puta: El papá de Sumida le dice que quiere que se muera para cobrar un seguro y la mamá de Keiko, la enamorada de Sumida, le construye una horca a su hija para que se suicide, además de que le quiere robar sus ahorros para apostar.
Y la relación de Sumida y Keiko es muy rara. Una cosa que vemos mucho en esta película que difícilmente podría verse en una película americana es que Sumida se la pasa madreandose a Keiko. Otra cosa extraña es que vemos un Japón que se parece un poco al México pobre, con japoneses pobres que viven en tiendas de campaña, ladrones de carteras, padres abusadores, locutores de televisión que hablan de Japón en términos de "somos lo peor", delincuentes con grandes cadenas etc. Aunque a fin de cuentas el personaje principal está rodeado de gente como sus vecinos o su admiradora Keiko dispuestos a todo por ayudarlo. Y hasta cuando decide ponerse a matar gente sólo quiere matar gente mala. (Aunque se encuentra con asesinos random, de esos que tanto hay en EU aunque los de Japón deben conformarse con cuchillos cebolleros para sus matachinas).
Keiko además le pide a Sumida, aunque lo ama profundamente, que se entregue a la policía. En otros países nadie piensa en entregarse como forma de lavar culpas. O sea hasta un loco asesino quiere hacer algo por la sociedad y la sociedad se preocupa por él aunque esto también puede verse como un atosigamiento, como meterse en la vida ajena; a Sumida sus ayudadores lo tienen harto. Y los protagonistas son estudiantes de secundaria que no sueñan con ser ricos ni famosos ni viajar por el mundo ni ser muy exitosos sino ser una pareja normal, de hecho al menos en la traducción la palabra es convencional. Keiko se enamora de Sumida porque él quiere ser convencional, quiere continuar con el negocio familiar de renta de lanchas que dice no lo hará muy feliz pero tampoco infeliz. ¿O sea los japoneses a los 14 años quiere ser un "adultos respetables" ? En fin, un cine diferente que sólo se que no acabo de entender.
miércoles, 10 de abril de 2013
Pornografía dura y compromiso
Al principio About Cherry parece que va a ser la típica historia de explotación de la joven inocente que cae en las garras de la prostitución, drogas, pornografía etc. Pero no es así. De hecho, al final la película más bien acaba pareciendo una extraña historia de superación personal en el que la protagonista asciende en el mundo de la pornografía desde simple modelo de desnudos hasta directora de videos. Leyendo las críticas vi que a muchos no les gustó porque les parece que el personaje de Cherry/Angelina ( Ashley Hinshaw) parece una chica sin emociones, pendeja, fría. Poco creíble. Estoy de acuerdo que cuando su novio le reclama que acaba de hacer una escena pornográfica con un tipo y ella contesta que ese es su trabajo con cara de "No mames, no puede ser que me reclames por eso", parece no tener la menor idea de lo que eso implica para una pareja. Pero me parece creíble, no dudo que haya gente así. De hecho el guión de About Cherry lo coescribió una veterana del cine porno, Lorelei Lee, que también actúa en la película y al parecer se tomaron cuidado de presentar al mundo del cine porno de manera creíble, tanto así que el edificio en donde se supone que está la productora XXX de San Francisco fue realmente sede de un negocio del ramo.
Y en efecto Cherry parece no tener sentimientos, deja a su novio de Long Beach como si nada y tampoco se ilusiona con el personaje de Francis (James Franco) a pesar de que este parece ser Mr Right. Es fría y parece no tener ilusiones respecto al amor, pero para mi, eso no le quita credibilidad al personaje. De hecho, supongo que quienes se meten de actrices XXX estarán conscientes, unas menos otras más, que después de eso las relaciones románticas serán muy difíciles. Aunque hay casos de parejas de actores XXX que se conocieron en la "chamba" y luego se casaron y tienen hijos y toda la cosa.
domingo, 7 de abril de 2013
Freaks contra farsantes
Los Angeles es famosa por ser una ciudad de freaks y en sus edificios de departamentos baratos al parecer puede encontrarse cualquier cosa menos lo "normal". Las criaturas de estos edificios son el tema de Small Apartments, la tercer película de Jonas Akerlund, exbaterista del grupo de black metal Bathory, y director de videos musicales, entre ellos uno de Madonna, Ray of Light, que parece fusil del de No controles de Café Tacuba. La primer película de Akerlund, Spoon, la odié desde lo más profundo de mi corazón pero me convencieron de ver esta y la verdad fue una muy buena sorpresa.
Para empezar al contrario de Spoon, aquí Akerlund no se pone descaradamente a imitar a sus ídolos, Guy Ritchie principalmente, y a meter los más gastados clichés del cine independiente noventero. Small Apartments tiene un elenco de lo más variopinto, o sea es una revoltura de lo más raro, como raros son los personaje principales de la película, Franklin Franklin (Matt Lucas excelente), y su hermano Bernard Franklin, así como sus vecinos el pacheco Johnny Balls (Johnny Knoxville) y su chava darketa Rocky (Rebel Wilson). La película nos presenta un mundo en donde si no eres un desadaptado muy probablemente tu vida es miserable, como le sucede al otro vecino, Mr Allspice (James Caan), que puede tildar de freaks a los otros pero es un tipo solitario y triste incapaz de romper la rutina. O eres un miserable, como es el caso del casero. Como suele suceder en el cine americano, por lo menos en el contemporáneo, los personajes quieren escapar. En muchos casos quieren irse a una gran ciudad y Los Angeles es la tierra prometida en muchos casos. Pero en esta película están en Los Angeles, que es una trampa según le dice su hermano a Franklin, así que hay que soñar con irse a los alpes suizos como hace él o con trabajar en un table de Las Vegas como la otra vecina, Simone. La película presenta a personajes que por más raros que sean; como Franklin o su hermano o el pacheco de Tommy Balls o Simone con su sueño de bailar en el tubo, son buenas personas. Son auténticos al menos. En el otro extremo están la mamá de Tommy, que fue una madre terrible pero que aún así su hijo la prefería antes, cuando era alcohólica, que ahora que se convirtió en cristiana. Y sobre todo está el Dr Sage Mennox (Dolph Lundgren) un farsante que vende libros para tener "fuerza cerebral" y todo en él es falso, desde su bronceado hasta sus poses. Y la historia le hecha en cara a este personaje las consecuencias de sus mentirosas teorías pues por su culpa el hermano de Franklin no se trato a tiempo un tumor cerebral y murió. Y ahora Franklin irá junto a él en el vuelo a Suiza y le asegura al doctor que será un vuelo muy largo. Yo sólo le quitaba a la película el final en que el personaje de Billy Cristal pone un cassette en donde Bernard Franklin le echa un choro a su hermano Franklin Franklin. Es como si el director no confiara en su historia y, por si las dudas, deja un mensaje buenaondita que sobra por completo.
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