miércoles, 20 de mayo de 2026

Una actriz maquiavélica

La película polaca Pérdida de Equilibrio, Utrata równowagi (Bojanowski 2025) nos presenta a una actriz, Maja (la guapísima Nel Kaczmareck), quien quiere actuar de Lady Macbeth, la ambiciosa esposa de Lord Macbeth en la famosa tragedia Shakespeareana. Según vemos en esta película, Lady Macbeth es una especie de Maquiavelo sólo que en femenino, ella incita a su esposo a matar al rey de Escocia para hacerse con el trono. Y una frase que escuchamos repetidamente es cuando, con lenguaje shakespeareano, la esposa le dice a Macbeth que no sea ingenuo, que no va a alcanzar lo que quiere nomás siendo muy bueno.

Se supone que Maja estudia actuación pero está a punto de abandonar su plan de ser una actriz profesional. Ella y sus compañeros de la escuela de teatro iban a presentar Antígona, una tragedia griega en la que, como en todas las tragedias griegas, el destino ya está escrito. Y Maja piensa que su destino no es ser actriz.

Entonces entra en escena Jacek, un nuevo profesor que le dice a Maja que su destino está en sus manos y lo primero que hace es cambiar la obra que van a presentar y en vez de Antígona será Macbeth. Aunque Macbeth también es una tragedia, su nombre completo es "La Tragedia de Macbeth" y tengo dudas de que lo que dice esta película de ella sea cierto pero eso realmente no importa.

El caso es que Maja resulta demasiado buena alumna pero de quien aprende es de Lady Macbeth, y ese papel será suyo sin importar lo que tenga que hacer.

La moraleja de Pérdida de Equilibrio parece un mensaje de superación personal sólo que a través del mal. Algo así como: Amiguitos, amiguitas y amiguites, no duden en luchar por sus sueños, no importa a quien tengan que matar o romperle las piernas. Pero es un mensaje que el público no aceptaría alegremente sino fuera porque Jacek, que al principio parece un buen tipo se revela como un intrigante y manipulador y al final Maja le da su merecido y eso parece justo.

Lo interesante aquí es que lo que acaba determinando donde está el bien y el mal es la obra, es decir, como público sentimos que Maja es quien debe interpretar a Lady Macbeth porque es a quien mejor le sale. Seguramente me dirán que no, que lo que pasa es que nos identificamos con ella, que ha luchado por ese papel y sentimos que se lo merece y que no es  porque a ella le salga mejor Lady Macbeth.

Pero yo pienso que si viéramos que Maja no puede hacer el papel y a otra le saliera mejor, el drama no funcionaría. Jacek parecería haber hecho lo justo al cambiarla y a Maja la veríamos como una villana intrigosa. El final no funcionaría pues quedaría la sensación de que faltaría que alguien la pusiera en su lugar.

La moraleja realmente es que el (buen) fin, en este caso la obra, justifica los medios. 




Los héroes improbables

En 1968, en Agosto para ser exacto, los ejércitos de cinco países, Alemania del este, Polonia, Hungría, Bulgaria y la Unión Soviética, invadieron Checoslovaquia. Todo porque un nuevo gobierno checoslovaco estaba dando demasiadas libertades a su población a juicio del Kremlin.

Según lo que vemos en Ondas (Jirí Mádl 2024), la resistencia a la invasión no vino de los militares sino de la población. Y la película se centra en lo que sucedió en la radio checoslovaca, el más importante medio de comunicación del país según nos informan. Que inclusive logró seguir transmitiendo clandestinamente gracias a Tomás, el principal protagonista de la película, que trabajaba como técnico en la estación.

Como en toda buena película de la guerra fría en Ondas hay agentes secretos de sombrero y gabardina, espías, traiciones y romance. Aunque de esto último sólo un poco.

Y así como ante el golpe soviético a la llamada "Primavera de Praga" la resistencia en vez de venir de los militares vino de los civiles, Tomás, el héroe de la película no era un tipo con ganas de ser héroe, de hecho había servido de informante de los servicios de seguridad acerca de lo que sucedía en la estación. Pero no era un traidor sino uno de esos héroes improbables que sólo salen a relucir a la hora de la verdad. Y como se demuestra en las historias de espías, a veces no conocemos realmente a la gente, ni a la más cercana. O quizá especialmente a la más cercana, como sugiere la última escena de Ondas.



jueves, 14 de mayo de 2026

La falsa rebeldía

Peacock (Bernhard Wenger 2025) es una divertida comedia que sin embargo tiene un tema profundo. Este tema se sintetiza en una cosa que la mujer de Matthias, el protagonista, le dice: No pareces real.

El trabaja en una de esas agencias que rentan gente que se hace pasar por lo que el cliente quiera: Una pareja, un familiar, lo que sea. Como en Familia en Renta, en donde el personaje de Brendan Fraser consigue trabajo en una agencia de esas en Japón.

Entonces Matthias se la pasa haciéndose pasar por otra persona y parece que él va desapareciendo. Ya ni los perros lo pelan, como que ya no tiene opiniones personales y ni siquiera se defiende cuando lo acusan de algo que no hizo.

Una clienta llega a la agencia, una señora que necesita que actúe como su esposo y discuta con ella, para que la señora, que dice que no sabe discutir, se entrene y pueda discutir y llevarle la contraria al marido. Luego la pareja se separa y Matthias se siente culpable y pasan varias cosas pero al final la pareja se reconcilia. Y todo eso puede leerse como mensaje a Matthias de que se defienda que no pasa nada.

¿Pero ese mensaje será el adecuado? ¿No sería mejor un mensaje de defiéndete sin importar que pase?

Hay otra cosa que se puede interpretar como un mensaje para Matthias, y más contundente. Matthias renta un perro, un perro que por lo tanto tiene el mismo trabajo de él. Además el perro parece que también se llama Matthias, aunque eso resulta una confusión pues el perro en realidad se llama  Aaron. Y Aaron acaba muerto, ahogado. Definitivamente eso parece una señal.

Matthias se acaba rebelando, en una comida en un hotel, donde debe hacer de hijo de un señor mamón, Matthias va al spa del lugar, en donde dan de esos baños de lodo y regresa desnudo y embadurnado de lodo al salón con su cliente que está celebrando su cumpleaños sesenta, y que lo había mandado a cambiarse una camisa que se había ensuciado con una pequeña mancha. 

Aquí es donde el análisis se pone interesante: La gente en el banquete acaba pensando que se trata de un performance artístico y le aplaude. No es el único performance que aparece en la película, ni el único ejemplo de supuesto arte vanguardista.

De hecho al principio de la película Matthias está en un concierto, haciéndose pasar por otro, y es un concierto de música vanguardista. Matthias que va preparado dice que la música le recordó a un compositor. Entonces aparece Ina, a quien el concierto le recuerda al mismo compositor. Y esta Ina representa el vacío, de hecho Matthias sospecha que también trabaja haciéndose pasar por otra persona como él.

Cuando Matthias le cuenta de sus problemas a un amigo este le recomienda una especie de centro de terapias new age, de mística barata. Ahí se vuelve a encontrar a Ina, quien es una puerta a ninguna parte.

Y por asociación con ella y también por méritos propios, los gurús new age y los artistas vanguardistas representan el mismo vacío. En otra escena Matthias va a un concierto en donde el show es que un tipo se cubre el cuerpo con pintura y corre a estamparse en lienzos. Algo que también sucede en Art School Confidential por cierto. Y este performance de plano hace que Matthias se enferme. Y hay otra situación en la película en la que un tipo que se dice actor resulta ser un asaltante.

¿Entonces que tan positivo es que al final la gente crea que está haciendo un performance? ¿Es una verdadera rebelión o es hacer otro personaje?

Lo de andar desnudos o verse extravagantes también lo hacían en el retiro new age. Y lo del lodo es de una de esas terapias alternativas.

Al igual que el perro Aaron, Matthias salta al agua pero en vez de ahogarse él logra salir y se va desnudo pero... ¿quién es él en realidad?


martes, 12 de mayo de 2026

El amor no es un perro infernal, es una DJ drogadicta

The Drama (Kristoffer Borgli 2026) tiene un guión extraordinario, escrito por el mismo Borgli quién encontró una situación perfecta, una pareja enamorada y a punto de casarse, para introducir al mismísimo mal, ni más ni menos.

Ante un trasfondo de amor ¿qué se hace cuando el mal aparece tan oportuno como un puñetazo traicionero? ¿Se cancela la boda? Sólo que si la gente cambia y ya no es mala entonces se puede perder el amor estúpida e inutilmente. Así como a la DJ de la boda a la que los novios vieron metiéndose heroína. O algo que parecía heroína. Y que la corren cuando ya estaba todo listo para la fiesta. ¿Pero sí era heroína? ¿Y ellos están libres de pecado? ¿Beneficia a alguien correrla de la boda?

Ese asunto huele a santurronería. Pero casarse con alguien con una historia como la de Emma ¿no es irresponsable? ¿Se trata de un problema personal o es un problema social? Y más allá de eso, el mal ¿es algo que las personas hacen y pueden dejar de hacer o es lo que hace la gente mala, que siempre lo será?

The Drama tiene una respuesta. Aunque también algunos pretextos: Es que Emma quedó muy afectada porque de niña vio un accidente fatal, es que por mudarse no tenía amigas, es que la buleaban. Intentos de justificación que no aportan nada al drama. Para la historia funciona mejor la maldad desnuda y la duda como callejón sin salida ¿Si la belleza está en el ojo del que observa no podrá estar el mal en la cabeza del que juzga? ¿Hay un demonio en el juicio de todo santo? 

¿O no? 



lunes, 11 de mayo de 2026

El poeta comunista que privatizó el tiempo pero llegó al cielo

Underground (Kusturica 95) una comedia que acaba trágicamente, aunque cierra con el retorno de la comedia pero ya en el más allá, presenta como el pecado original que provoca el cambio de comedia a tragedia, a la traición. Marko es un pícaro ladrón mezcla de galán con sombrero de gángster, corbata y pistola que es como un hermano Marx de la desaparecida Yugoslavia, simpático como los hermanos Marx (y hasta con un toque de Mauricio Garcés según yo) pero comunista como otro Marx, Karl Marx.

Aunque Marko es un comunista de acción, de robar trenes para conseguir armas para el movimiento, no un comunista de teoría, aunque le da por la poesía.

Entonces todo era risa, sin importar la guerra y la ocupación nazi, hasta que Marko, de forma por demás capitalista, traiciona a sus camaradas, incluyendo a su hermano y a Blacky, su mejor amigo, poniéndolos a trabajar con engaños, en unos sótanos de los que no pueden salir y donde hasta el tiempo es manipulado por Marko.

El se queda con las utilidades, o como diría Marx, con la plusvalía del trabajo de sus explotados camaradas. Y además se casa con Natalia, que abajo en los sótanos está casada con Blacky.

¿Y qué pierden los engañados? El costo de vivir en la oscuridad no sale a relucir sino hasta después, cuando por fin vuelven a ver el sol y el hermano de Marko se ahorca y Blacky pierde a su hijo, mientras que los engañadores Marko y Natalia arden en el fuego.

Creo que la historia de Yugoslavia realmente es sólo el contexto histórico del drama en esta película en vez de que el drama sea una metáfora de la historia de Yugoslavia como se ha dicho. Aunque el final, con el banquete en un pedazo de tierra a la orilla del río que se separa y se va flotando como isla, puede leerse como un mensaje de resignación ante un país que se ha dividido. Y además la traición de Marko es a sus camaradas en la lucha contra los nazis. Pero la bajeza del bigotudo poeta también es contra uno de los bandos en la guerra civil. Esa es la última que comete y que le cuesta la vida. Es decir, aquí el mal es la traición en general, a los camaradas que incluyen al hermano y también a la esposa pues Blacky deja a la suya por Natalia, que ni lo quiere, y en el final feliz regresa con la esposa y Natalia ya ni le importa. El comunismo también es sólo parte del contexto.

Es una moraleja sencilla pero en una gran película, una gran producción en todos sentidos, considerada, con toda justicia, un clásico.  






domingo, 3 de mayo de 2026

El bosque de las muñecas

Dolly, de Rod Blackhurst 2025, es una película independiente, e independiente de bajo presupuesto, que sin embargo consiguió buena distribución y salir en cines.

Al igual que en las anteriores dos películas de terror de las que escribí (The Hole in the Ground  y Undertone) en Dolly sale a relucir el tema de la madre. En este caso se trata de una mujer, Dolly, obsesionada con tener bebés. Y pobre de quien no quiera jugar al bebé con ella porque la cosa se pone gore.

Es un caso de querer ser mamá pero sin interesarse por los hijos. Como querer jugar a las muñecas y darles de comer, ponerles su chupón y cambiarles su pañal. Pero también querer romperlas y arrancarles las partes. ¿Habrá mamás así? Seguro que sí como también gente como otro personaje de la película, la mujer que quiere un anillo de compromiso. Pero sólo el anillo, aunque estaba dispuesta a casarse con tal de tener uno.

Dolly por cierto vive en un bosque que ha decorado con muñecas. Lo que recuerda la isla de las muñecas, una pequeña isla en las afueras de la ciudad de México habitada por un tipo que se ha dedicado a llenarla de muñecas para que lo protejan de los espíritus. De lo más creepy.  Tim Burton grabó ahí el último video de Lady Gaga y yo me pregunto si Dolly se habrá inspirado en la isla de las muñecas.

Definitivamente de las tres películas de terror que vi Dolly es la mejor. Y si alguien se pregunta que fue de Sean William Scott por acá anda en esta película que me gustó mucho. 

  


sábado, 2 de mayo de 2026

Archivos digitales y terror

Undertone, la nueva entrega de terror de A24 explora posibilidades del miedo al abrir archivos, en este caso de audio. Y mezcla esto con un demonio, o mejor dicho una demonia, que aunque tiene un nombre distinto, se parece mucho a Lilith, el antiquísimo demonio femenino que aparece por primera vez en la antigüa mesopotamia y que se dedicaba, o dedica, a matar recién nacidos. Los niños en ese entonces no morían por la llamada muerte de cuna, se los llevaba Lilith. 

Y de algún modo extraño, Lilith ahora es famosa como personaje de la historia bíblica, por ser supuestamente una mujer anterior a Eva. Se que suena extraño y no me sé los detalles. El caso es que parece que Lilith después de meterse quien sabe como en el cuento bíblico de la humanidad ahora viaja en archivos de audio. O al menos la demonia que nos presenta Undertone debe ser familiar de Lilith pues se parece mucho.

Undertone se agarra de este monstruo femenino para explotar, además del temor a abrir archivos malditos y a la muerte, la culpabilidad relacionada al aborto y ya encarrerada también retoma un tema del exorcista, igual que la anterior película de la que escribí, The Hole in the Ground, sólo que en este caso se trata de culpabilidad por la muerte de la madre, todo con un trasfondo muy católico como podrán comprobar quienes vean Undertone.

Un tema muy interesante que también se explora en esta película es la teoría de que en las más famosas canciones tradicionales infantiles se esconden terribles mensajes a los niños.

Creo que esta película, como nos tiene acostumbrados A24 tiene buen nivel de realización pero en este caso es demasiado pastiche, una ensalada de diferentes temas ya muy conocidos. Y eso de sentir culpa por no rezar aves marías no va conmigo. Así que le pongo tache.