Undertone, la nueva entrega de terror de A24 explora posibilidades del miedo al abrir archivos, en este caso de audio. Y mezcla esto con un demonio, o mejor dicho una demonia, que aunque tiene un nombre distinto, se parece mucho a Lilith, el antiquísimo demonio femenino que aparece por primera vez en la antigüa mesopotamia y que se dedicaba, o dedica, a matar recién nacidos. Los niños en ese entonces no morían por la llamada muerte de cuna, se los llevaba Lilith.
Y de algún modo extraño, Lilith ahora es famosa como personaje de la historia bíblica, por ser supuestamente una mujer anterior a Eva. Se que suena extraño y no me sé los detalles. El caso es que parece que Lilith después de meterse quien sabe como en el cuento bíblico de la humanidad ahora viaja en archivos de audio. O al menos la demonia que nos presenta Undertone debe ser familiar de Lilith pues se parece mucho.
Undertone se agarra de este monstruo femenino para explotar, además del temor a abrir archivos malditos y a la muerte, la culpabilidad relacionada al aborto y ya encarrerada también retoma un tema del exorcista, igual que la anterior película de la que escribí, The Hole in the Ground, sólo que en este caso se trata de culpabilidad por la muerte de la madre, todo con un trasfondo muy católico como podrán comprobar quienes vean Undertone.
Un tema muy interesante que también se explora en esta película es la teoría de que en las más famosas canciones tradicionales infantiles se esconden terribles mensajes a los niños.
Creo que esta película, como nos tiene acostumbrados A24 tiene buen nivel de realización pero en este caso es demasiado pastiche, una ensalada de diferentes temas ya muy conocidos. Y eso de sentir culpa por no rezar aves marías no va conmigo. Así que le pongo tache.