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domingo, 10 de agosto de 2025

Cuento de hadas para masoquistas

Hellraiser (Clive Barker 87) es una historia que usa elementos tradicionales del horror como la casa maldita, los misterios de oriente, mucha imaginería católica (cenobio es un monasterio y por lo tanto cenobitas significa monjes), el vagabundo del mal o el mecanismo diabólico, y además mete el tema del sadomasoquismo.

La duplicidad de los cenobitas "demonios para algunos, ángeles para otros" se aplica a toda la historia. La resurrección de Frank por ejemplo: Volver de la muerte sería bueno, volver como un monstruo sin piel sería malo. La pareja que se muda a una mejor casa y con un mejor trabajo para el marido, pero la mudanza les acaba costando la vida. El vagabundo, la persona más baja, que en realidad es un poderoso demonio. Nada es lo que parece: Dolor es placer, ese cubo que alguien compra en realidad siempre le perteneció. El monstruo es en realidad un viejo amante y la mujer que promete sexo lleva a la muerte. Larry es Frank que se puso la piel de su hermano. El ícono del terror no se llama Pinhead, al menos no en esta película. Y no es un personaje tan importante. Pero será lo más recordado de Hellraiser. Que no fue tan exitosa con la crítica en su estreno y ahora la película y Pinhead son clásicos del terror. Aunque en el fondo es una historia de amor: Sólo la hija que ama a su novio y el novio que la ama se salvan. Larry que no ama a su hermano y vende sus cosas y Julia que no ama a su esposo se mueren. Y Frank que no ama a nadie acaba atravesado por los ganchos de carnicero de los cenobitas, para siempre.

jueves, 7 de agosto de 2025

Terror católico


Tales from the Crypt (Freddie Francis 72) empieza por situar a los personajes de las cinco historias de la película en un escenario de oscuridad católica.

Se trata de un grupo de visitantes a unas catacumbas en donde los monjes católicos se escondieron durante el reino de Enrique VIII, cuando este rey mandó cerrar todos los monasterios y conventos de Inglaterra.

Para los protestantes una de las características de los católicos es su obsesión con la culpa: Eso de darse golpes en el pecho diciendo "por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa", flagelarse en procesión y esas cosas. Y en estas historias presentadas por este monje, en papel de espectro del antiguo catolicismo inglés y que parece como una especie de juez, la culpa aparece en cada historia junto a una fértil imaginación para los castigos. Tanto así que parece imaginación católica. Así que el monje, como un Dante del siglo XX nos guía por este infierno de cinco círculos en donde el karma nunca falla.

En la primer historia un asesino serial mata a una mujer justo después de que ella mata al marido para quedarse con el dinero del seguro. En la historia que sigue un marido tiene un accidente fatal en la carretera justo la noche en que había abandonado a la esposa y los hijos para irse con la amante. En estos casos destaca el buen timing del karma para no dejar duda que esas muertes fueron castigos. Lo mismo sucede en otra historia en la que un burgués hijo de puta se dedica a joder a un vecino que es barrendero. Porque no quiere tener un vecino barrendero. Así que hace que le quiten a sus perros, que le quiten su trabajo y su pensión y esparce el rumor de que podría ser un pedófilo. Finalmente, un día de San Valentín; y en este caso la imaginación se aplica no en el castigo sino en el pecado, hace que todos los vecinos le envíen cartas al barrendero, expresando, con versos ingeniosos, su desprecio y odio hacia él. El tipo finalmente se suicida y cuando entran a su casa a ver que le pasó, se sorprenden de que esta estaba impecable. Cuando habían dado por hecho que sería un muladar. Y así el guionista nos dice que si el barrendero hubiera tenido sucia su casa, todo lo que sufrió habría tenido al menos una justificación. Aunque fuera pequeña.

Pero como era muy limpio lo que le hicieron fue una injusticia total.

El timing otra vez es importante. El barrendero muerto sale de su tumba justo el 14 de Febrero del siguiente año a matar a su vecino.

Los ricos aquí son todos malos y aunque en la siguiente historia no vemos que el protagonista, un hombre de negocios que acaba de quebrar, haga nada malo, el mismo dice que tuvo que ser despiadado para llegar a la cumbre. De la que se acaba de caer. Gracias a su amabilidad de informarnos que es malo podemos ver como este caballero sufre un castigo espeluznante con más tranquilidad. Porque su esposa se encuentra una especie de lámpara mágica de aladino a la que le pide tres deseos. Primero ser rica. Así que el marido se muere y ella cobrará un gran seguro de vida. Luego que el marido viva, pero este está embalsamado así que sufre un dolor de los mil demonios. y, resumiendo, la esposa con sus tres deseos provoca sin querer que el marido viva eternamente con un dolor infinito y ya no se muere ni cortándolo en pedacitos. Y aún le falta el infierno a este burgués.

Por último, la historia final, una muy dickensiana, ocurre en una residencia para ciegos en donde un nuevo director, un militar, miserable como Scrooge, el del Cuento de Navidad, provoca con su avaricia que uno de los ciegos muera, de frío y hambre seguramente. Mientras él y su perro se dan la gran vida. Además no vende sus cuadros para tener dinero para los ciegos, el maldito gentrificador. Entonces los ciegos se ponen creativos, encierran al hombre y al perro y al final hacen que el militar recorra un laberinto con navajas en las paredes hasta llegar al perro, que como no ha comido se alimenta de su antiguo dueño. Una cosa dantesca sin duda.

Y todavía falta el final en donde el monje, ese digno representante de los inquisidores que a su vez sufrió lo indecible a manos de los reformistas envía a todos al fuego eterno. Ese prodigio supremo de la ingeniería mental del castigo.

Amén hermanos. (Y ya saben: familia, austeridad, la casa limpia y nada de arte)

domingo, 16 de marzo de 2025

El Papa jarocho


En Cónclave la historia imagina que la política en la iglesia católica es más o menos como la política americana. "Me siento en una convención política americana" dice un cardenal de hecho. Hay un candidato conservador al papado, el cardenal Tedesco, al que sólo le falta una cachucha roja que diga "Make The Vatican Great Again".

Y están los liberales, uno de ellos, el cardenal Lawrence, inclusive da un discurso en contra de la certidumbre que dice, es el peor enemigo de la tolerancia. Esto a pesar de que empieza su discurso diciendo "En estos tiempos de incertidumbre". Y no se refiere a que sean buenos tiempos.

Dudo mucho que alguien de la iglesia católica pudiera decir algo así. Realmente están en contra de la incertidumbre y a favor de sus supuestas certidumbres. Ese mismo personaje también dice haber perdido la fe en la oración. Y nos enteramos que el Papa, con cuya muerte empieza la película había dicho que ya no creía en la iglesia. Esas confidencias tampoco son nada creíbles. En general la historia es como el sueño de opio de un católico liberal mal informado que piensa que en el fondo el catolicismo tiene valores liberales.

Lo que sí me puedo imaginar más fácilmente es a un cardenal como Tedesco, el Trump wannabe, un personaje racista, para quien el problema es el relativismo en donde la religión católica y las otras son lo mismo y contra el que clama gritando y pidiendo una guerra religiosa. Los he oído decir que ya hay que tomar medidas radicales, es su forma de decir violentas, contra el aborto.

Pero es una historia entretenida con buena intriga política en un contexto muy particular, un cónclave católico cuando todos los cardenales de la iglesia quedan encerrados sin poder salir hasta que escojan a un nuevo papa. Y el final es muy sorprendente es una sorpresa final que muchas películas intentan hacer pero no les sale bien, pero aquí sí funciona. Sólo diré que en este caso el conflicto a favor y en contra del relativismo resulta ser tan sólo una fachada del conflicto del catolicismo contra las mujeres. En una escena un aspirante liberal a papa dice que está a favor de la homosexualidad, del divorcio y de abrir el clero a las mujeres. Y uno de los cardenales que lo apoyan dice que eso sí no. Lo de las mujeres no. Pero el caso es que gracias a un veracruzano, arzobispo de Afghanistán y hermafrodita, algo de femenino se cuela al trono de San Pedro. Sería una dulce venganza después de siglos pues según los evangelios apócrifos, es decir los no oficiales, y en especial uno conocido como el evangelio de María, María Magdalena era la más importante de los y las seguidoras de Jesús y además queda claro que eran amantes. Inclusive en alguno de estos evangelios se especifica que Jesús y María Magdalena se la pasaban besándose sus bocas. Y que en vez de Pedro la sucesora de Jesús fue María Magdalena, aunque esta versión del cristianismo es muy diferente de la que conocemos pues en ella no hay una jerarquía, además de otros cambios fundamentales. Y hubo cristianos que seguían esta corriente de María Magdalena durante siglos, por lo menos hasta el siglo V. Y probablemente por la competencia con estos otros cristianos fue que se empezó a decir que María Magdalena fue una prostituta. Amén. 

martes, 18 de febrero de 2025

Las medidas del demonio


El primer capítulo de la serie "Decálogo" de Krzysztof Kieslowski no es más que propaganda católica pura y dura. Incluyendo fotos de Juan Pablo 2 con los respectivos halagos al personaje. También aparece la virgen morena polaca, la virgen de Czestochowa, que "llora" tras la muerte de Pawel, el hijo del incrédulo Profesor Krzysztof.

Aunque la historia ni siquiera se atreve a presentar a Krzysztof como un verdadero ateo hardcore, sino tan sólo como un amable agnóstico que no sabe si dios existe o no y acepta que Irene, su hermana, lleve al pequeño Pawel al catecismo.

Y aún así no escapa de la furia divina que le quita a su hijo como para demostrar que la religión católica está por encima de las mediciones, es decir las matemáticas y la ciencia en que él confía.

Al final el argumento a favor de la religión es el muy viejo y malo de que "A ver si frente a la muerte, el dolor y el peligro sigues siendo ateo". Que es como decir "A ver si cuando tus defensas estén más bajas no se te mete el virus."

Curiosa o extrañamente la hermana de Krzysztof le cuenta a su sobrino Pawel que lo que alejó a su papá de la religión fue que un día se dió cuenta que podía medir todas las cosas.

¿Desde cuándo el poder medir las cosas es contrario a la religión?

En el Shi´ur Qomah, un antiguo texto místico judío se cuenta la historia de unos rabinos que bajaron a los palacios de dios, bajaron porque estaban bajo tierra, y pudieron medir su cuerpo. Tan sólo la barba de dios medía 11500 parasangs, una antigua unidad de medida que equivale a tres millas o cinco kilómetros aproximadamente. En general su cabeza era muchísimo más grande que su cuerpo. 

Seguramente en otras religiones hay más ejemplos de buenas relaciones entre los números y los dioses pero aquí, en el catolicismo de Kieslowski, al profesor Krzysztof nomás por calcular si el hielo del lago era lo suficientemente fuerte para que su hijo pudiera patinar le cae la patada voladora celestial.

Y no sólo están mal las matemáticas, las computadoras se prenden solas, también son malignas y en general la inteligencia, representada por Krzysztof que además de ser profesor universitario es aficionado a las computadoras y el ajedrez, es mal vista.

Este catolicismo se parece al partido morena, otra organización abiertamente antiintelectual que prefiere a los de baja escolaridad.

Me resulta por lo tanto muy sorprendente que el Decálogo de Kieslowski sea tan apreciado por la crítica. Tiene un 100 perfecto de calificación en el agregador de críticas de cine Metacritic y al parecer el mismísimo Stanley Kubrick declaró que era una obra maestra.

Ante eso sólo puedo agregar esas frases de los españoles que tanto me divierten: ¡Me cago en dios! y  ¡Me cago en la ostia!

martes, 7 de mayo de 2024

El demonio que rezaba el rosario


Hellboy (2004) podría ser considerada una película católica. Empieza con un personaje al pie de un cristo crucificado empuñando un rosario frente a las fuerzas del mal y al final ese mismo rosario salvará a Hellboy de ser vencido por las fuerzas infernales.

Además contra los demonios también se usan reliquias que están en balas - relicarios que incluyen agua bendita. 

Y para empezar, lo de poner demonios a trabajar para alguien, o para uno, era algo común en la iglesia católica. Bueno, claro, no hacer eso, sino decir que hacían eso. A los religiosos que ofrecían esos trabajos de magia negra, los historiadores ahora les llaman necromancers clericales. Aunque no sólo en el catolicismo hubo esa costumbre, al parecer lo de esclavizar y obligar demonios a servirle a la gente viene del judaísmo y en general del antiguo medio oriente. Lo de los demonios que se incuban como larvas o gusanos también es algo de lo que ya se hablaba en la edad media, eso viene en De Operatione Daemonum, un libro sobre demonios del siglo XI de un tal Michael Sellus, texto que parece haber influído en el Necronomicón de Lovecraft.

En lo que respecta a las reliquias; rendir culto, y esperar milagros, de los huesos de cristo o de algún santo o de cualquier cosa que fue de ellos, o con la que estuvieron en contacto, como lo de la lanza con la que se hirió a cristo en la cruz es, claro está, una especie de fetichismo que también sale a relucir en esta película cuando en el museo de reproducciones resulta que había una escultura que no era una reproducción, era original, y en esa precisamente, venía un demonio escondido.

Aprovechando el viaje se mitifica a Hitler, que no pudo estar en una sociedad ocultista de aristócratas pues no era un aristócrata. Y luego eso de que murió hasta los años cincuentas...

Al final toda la película queda enmarcada en un tema como de superación personal, la historia del demonio que se convierte en hombre. Pero lo que se es no se puede cambiar. Es una cuestión de lógica. Si lo que se es deja de ser pues es que no era. Por eso los transexuales dicen que el género no es real y los que hablan de la autoestima y la autosuperación dicen que uno es lo que cree que es o sea que tampoco creen en un verdadero ser. La filosofía posmoderna niega también la existencia del ser.

Pero Hellboy se supone que sí es un demonio ¿cómo qué se convierte en hombre?

Que no mamen.

lunes, 28 de agosto de 2023

La parroquia mafiosa y sus monaguillos


Sleepers es una versión católica de las películas sobre "el barrio" o "da hood". Y por barrio o hood se entiende la zona urbana donde domina un grupo criminal. En este caso un barrio de Nueva York dominado por un mafioso italiano, King Benny. Y como es un barrio de italianos, irlandeses y latinos también hay un padrecito poderoso. Como era de esperarse en esta apología del delito el mafioso es a toda madre, como decimos en México. O sea, en el fondo es bueno. Y como sucede con todos los padrecitos buenos del cine el padrecito aquí es totalmente diferente a los padrecitos de la vida real.

El barrio es bueno y sabio y su justicia justa a diferencia de la justicia oficial. Le brinda protección a sus hijos gracias a la corrupción se dice al principio, pero no puede evitar que los cuatro amigos acaben en un reformatorio. Y es algo que pasa seguido, tanto así que en el argot del barrio se les dice sleepers a los que han estado en un reformatorio. La protección no es tan buena como para evitar que los del barrio caigan en el reformatorio o en la cárcel. En una escena uno de los chicos le pregunta al padrecito, que también estuvo en el reformatorio si acaso tiene algún amigo que no esté en la cárcel. El papá de uno de ellos dice que con todo el tiempo que él estuvo en la cárcel, no es necesario que ahora su hijo se vaya al reformatorio. También hay mucha violencia intrafamiliar. ¿Tendrán que ver unas cosas con otras?

¿Y que enseña el barrio? A ser fuertes, para que no se los coman vivos, según esto. Paradójicamente la última vez que alguien les dice a los monaguillos que sólo estaba tratando de hacerlos fuertes, se trata de uno de los guardias del reclusorio que los violaba , golpeaba, torturaba y demás. Otro de esos guardias se volvió catequista. Eso suena coherente. ¿Y qué es lo peor que les hacen en el reclusorio? No sabemos, sólo se nos dice que fue en su última noche ahí y que los obligaron a rezar mientras les hacían cosas y se burlaban de sus rosarios y estampitas religiosas. Eso sí ya fue el colmo. 

Ellos pensaron en hacerse sacerdotes de chicos y ¿que es lo que más les llamaba la atención? Escuchar confesiones. Una vez dos de ellos se metieron al confesionario y una mujer les confesó que se acostaba con casados, ellos creían que ella pensaba que estaba hablando con un sacerdote pero al final les dice: Muchachos, gracias por escucharme. Engañadores engañados, como deben haber tantos en el barrio, que es el gran mercado de los chismes, chismelandia, la meca del chisme y de los timos y fraudes como se dice en la película. En fin, que dejar que otros los hagan fuertes y oír chismes puede ser engañoso. Y lo que sirve para hacer el bien es lo mismo que para hacer el mal, como da a entender King Benny cuando dice que el Padre hubiera sido muy buen sicario pero se fue con el otro bando. Eso sí, uno de los monaguillos se vuelve fiscal pero decide irse a vivir al campo y dejar toda esa mierda atrás. Porque el que la verdad del barrio sea engañosa no quiere decir que la del sistema de justicia sea mejor.  

sábado, 11 de septiembre de 2021

El tobillo del bien y el mal


Outrage de 1950 presenta una peculiar historia de violación. Para empezar la violación misma resulta inverosímil: Una mujer sale tarde de su trabajo y no importa todo lo que corra, grite y se esconda no tiene escapatoria. Y ella lo sabe desde que oye pasos y alguien la llama. Como si el simple hecho de que un tipo que conoce, y con el que parece llevarse bien, la esté buscando, fuera no digamos una amenaza de violación sino ya el hecho inevitable. Y luego no podía recordar quien había sido!! Después viene el equiparamiento de ser violada con pecado. "Hasta ayer era una chica inocente" dice su padre. En el pueblo todos se enteran como por arte de magia y todos cuchichean a sus espaldas. Como dicta el cliché. La violación sucede cuando parece que un tobillo le falla y se cae. Luego huye a California, En un momento dado al sentirse perseguida, porque sus padres la buscaban y llamaron a la policía, sale corriendo y ahora sí el tobillo se tuerce y un padre que parece católico la rescata. A partir de aquí la película toma un tono como latino, como católico: El sacerdote, sembradíos de naranjas, nombres en español. Y la directora de la película se apellida Lupino. Total que el padre es un alma de Dios y logra sanar su alma y mandarla de regreso a casa. En medio hay un episodio de locura, provocado por la violación obvio, pues confunde esta mujer a un tipo con su violador y casi lo mata. Pero el padre les dice al juez y al fiscal, que obviamente es un caso de locura temporal por lo que le pasó y juez y fiscal acceden a no levantar cargos porque el padre la llevará con un siquiatra. La siquiatría como herramienta pero la iglesia es la salvadora de lo que más que violación parece un pecado. Hasta el padre cuando se entera que fue violada (Que ni a pronunciar violación se atreve, se trata de un "ataque brutal") pone ojos de trauma. Curiosamente el punto de inflexión en la curación/salvación de la mujer es cuando el padre la lleva a un valle "lleno de paz". Ahí vivió el de niño y en algún momento perdió la fe pero al regresar al valle la recuperó. Fe por lo tanto es igual a niñez igual a inocencia. Y hay "curación por paisaje" como en Nomadland.

Y el prestigio de la siquiatría en ese momento, alrededor de 1950, hace decir al padre con típica culpabilidad católica que la violación es culpa de todos por no haber servicios y atención psiquiátrica para gente como el violador.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Otra cabaña del terror


En La Cabaña del Terror desde el poster se avisa que se trata de una típica cabaña en el bosque, de película de terror con chichis y una sabrosa carnicería humana, pero literalmente, con un giro. La película usa todos los lugares comunes del genero slasher, pero resulta que todo eso es parte de una especie de reality show. Tiene similitudes con Los Juegos del Hambre: En ambas películas los jóvenes son sacrificados por unos adultos a los que verlos morir les parece entre divertido e indiferente. Y hay paisajes "naturales" que en realidad están llenos de tecnología. Sin embargo aquí no hay una situación de lucha de clases y de opresores y oprimidos tan clara como en los juegos del hambre. Aunque los villanos trabajan en una fría corporación con grandes oficinas llenas de acero y todo eso. Y cuyo logotipo es un pentágono, por cierto. La película está llena de referencias al cine de terror, (vean aquí esta lista, a la que le falta Viernes 13 ) y hasta parece que tiene un claro guiño a Funny Games aunque a mi sobre todo me recordó a Scooby Doo. Pues tenemos a las dos chicas, una pelirroja guapa y una nerd castaña (Sólo que está siendo manipulada para ser una rubia tonta),  al galán, y el equivalente a la Mystery Machine van. Más un tipo listo extra.


 Y sobre todo tenemos a Shaggy, que resulta ser el personaje más importante.


¿Y Scooby Doo? Esta pudiera parecer una pregunta un tanto ociosa pero no lo es. Pues ahora el compañero inseparable de Shaggy/Marty, quién le ayuda olfateando el peligro es un toque de mota. Se ha dicho que Shaggy era un pacheco. Por algo a los brownies de mota les dicen scooby snacks. El caso es que este Marty/Shaggy es el héroe y no porque logre salvar a los otros o al mundo sino porque descubre la verdad. Es el primero que sospecha que están siendo manipulados, que algo le están haciendo a sus amigos, que hay marionetistas en algún lado. Y de hecho si le hubieran hecho caso se hubieran salvado. Y todo gracias a la mota pues esta evita que los químicos que están usando para manipularlos funcionen. De hecho se supone que todos son tipos inteligentes y estudiosos a los que les gusta leer sólo que están siendo manipulados. Lo que recuerda a movimientos como el Yo Soy 132 que también hablan de estar manipulados por la televisión, y si a algo se parece el centro de control de este "reality" es a un estudio de televisión.

Marty y Dana logran infiltrarse por un elevador a la corporación, recordándonos al igual que en la última de Batman, en donde el personaje de Miranda Tate / Talia provoca una revolución al infiltrarse al consejo de administración de los negocios de armamento y especulación financiera de Bruce Wayne, (No como los de #occuppywallstreet o #yosoy132 que se manifiestan afuera)  que hay que meterse en las entrañas de la bestia para derrotarla. Ahí soltarán a todos los mounstruos y bestias de una especie de almacén - vitrina contra las fuerzas del orden. A los operadores de la máquina se les volteará su propio juego. El mismo viejo freak que les advirtió a los campistas que regresaran, les había advertido a ellos, los manipuladores, con tono de profecía que las cosas podían no salir como ellos calculaban. A ellos que dijeron que los campistas al no hacer caso de la advertencia habían escogido la muerte. Eso sí, al tipo que se moría de ganas de conocer al terrorífico merman, le tocará ser devorado por este, como si él, al igual que los otros, además de escoger morir también hubiera escogido la forma de morir. Al final los brillantes y modernos pasillos de la corporación que servían para contener a las fuerzas del pasado quedan encharcados de sangre y los dioses antiguos, los dioses de los paganos, surgen de nuevo. Esto es interesante pues en Europa lo que acabó con el paganismo fue una gran corporación, que aún existe y es la más antigua del mundo, nada menos que la iglesia católica. Y Marty al final dice que le habría gustado ver a los antiguos. Claro, ¿a qué va uno al bosque cargado con drogas si no es buscando ver algo?

lunes, 23 de enero de 2012

Pastorela

  
Mex 2011 Guión y Dirección Emilio Portes con Joaquín Cosío Carlos Cobos Eduardo España Ana Serradilla 

Resulta bastante revelador que esta película mexicana gira alrededor de un personaje que se aferra a un papel en una pastorela y que reclama que ese es su papel, por la simple y sencilla razón de que él siempre lo ha hecho. Después resulta que el elenco de la pastorela es mejor con él que sin él, pero al principio, el judicial que siempre sale de diablo en la pastorela del pueblo ( Joaquín Cosío ) simplemente reclama su papel porque es suyo porque sí pues él siempre lo hace. A partir de ahí se desarrolla una comedia que destila por todos lados un fuerte tufo conservador, en el sentido estricto de la palabra conservador, de defensa de lo establecido. Veamos: el nuevo, el padrecito recién llegado, es el villano. Los motivos para romper con la tradición sólo pueden ser inconfesables: se trata de una conspiración para agandallarse el dinero y premios de un concurso. Y bueno...  se trata de una pastorela. De la pastorela del pueblo. Con padrecitos, monjitas por doquier y señoresobispos. Como es sabido, las pastorelas tradicionales, a menos que seas la mamá del niño de cinco años que sale de San José, no le interesan a nadie, así que Pastorela, la película, hecha mano del mismo recurso de las tradicionales pastorelas para no parecer tradicional: presentarse como comedia pícara.  Ahora, aunque una pastorela es el tema de esta película, la trama en cambio pertenece al género de las comedias navideñas infantiles gringas, con todo y policías por doquier sólo que en este caso son judiciales mexicanos en lugar de patrulleros de pueblo gringo. Aunque Pastorela hace reir, la mezcla de géneros está muy dispareja y se pierde el tono realista de comedia pícara con el humor y estilo más infantil de la comedia navideña santaclosera. Además siento que el típico guión gringo, seguido estrictamente con todo y final con caos y persecuciones hace que uno como espectador se vuelva más consciente de las limitaciones de la película. Es decir, que si a uno lo ponen a ver una historia gringa, uno se vuelve más consciente de no estar viendo una producción hollywoodense con espectaculares efectos, derroche de presupuesto y cuidado del más mínimo detalle. Y luego con el tema de la pastorela pueblerina como fondo y los escenarios e imágenes de viejas iglesias, monjas etc. pues se acentúa una sensación de chafez, de estar viendo en efecto una superproducción, pero pueblerina.  Creo que el gran problema de Pastorela, es que no cumple con lo que le ofrece al espectador en sus carteles promocionales: mandar la tradición al diablo. Las grandes comedias tienen un espíritu crítico, y en cambio esta película como ya dije tiene un tono bastante conservador, desde el tema de la pastorela, el guión hecho by the book, y claro, los personajes sacados de esas dos entrañables corporaciones que son la iglesia católica y la policía judicial. Es interesante el caso de la iglesia: Para darle un toque más cool, se recurre a personajes malhablados, un padrecito que se coje a una monja (Ana Serradilla) y en general se presenta a la iglesia como si fuera una moderna corporación en busca de ganancias. Lo de la búsqueda de ganancias me lo creo, lo de moderna no. Hay un chiste en Pastorela que ejemplifica a la perfección el carácter conservador de la película: Un obispo, o algo así, le pide a otro ensotanado que está leyendo el periódico que le diga como va el mundo, el otro empieza a contarle lo que pasa pero cuando empieza a decir algo sobre el Presidente el Obispo lo para. Lo que quería saber era como va Edmundo, no el mundo. Moraleja: Cero crítica a la realidad aquí y cuidadito con meterse con la autoridad en esta película. En cuanto a los actores las actuaciones están bien, en especial me gustó el trabajo de Serradilla y de Eduardo España. Curiosamente tal y como dice un texto al inicio de la película, en las pastorelas el diablo suele ser el más simpático. En este caso hay varios diablos y España interpreta al que quiere agandallar el papel por lo que viene siendo realmente el diablo malo de la pastorela.