viernes, 4 de octubre de 2013

Elysium, salubridad y apocalipsis

Impresionante el timing de Elysium. En esta película que podría resumirse como "La banda del bordo de Xochiaca se rebela contra los de las colonias enrejadas nice" nomás que estás colonias están en el espacio porque es película de ciencia ficción... pues resulta que el meollo de la trama es darle reboot (literalmente) al sistema y así cambiar todo el esquema de poder. ¿Y qué vemos qué es lo más desean los pobres? Pues servicios de salud. Justo cuando en Estados Unidos por oponerse a un seguro de salud los republicanos están amenazando con darle reboot a todo el sistema. Si para el 17 de Octubre no hay un acuerdo y la deuda de Estados Unidos, considerada el activo más seguro del mundo, más incluso que el efectivo, cae en default, osea, se deja de pagar, nadie sabe que pueda pasar. Sólo que puede ser algo que haga ver la quiebra de Lehman del 2008 como cosa de nada. Así que estamos en cuenta regresiva... Bueno, nadie dijo nunca que los americanos no sepan ponerle emoción a las cosas.

lunes, 9 de septiembre de 2013

Mallick el anunciante


To the Wonder es como un largo anuncio, al terminar sentí que había visto más escenas de niñas y mujeres bailando en trigales que si hubiera juntado todas las escenas de niñas y mujeres bailando en trigales de todos los anuncios de teléfonía y seguros de vida del mundo. Aunque para ser justos esta puesta en escena de Chanel meets Tommy Hilfiger tiene de todo, hasta toma cosas del estilo chantajista de los anuncios de las fundaciones.
 
Claro que en el mundo de la publicidad todos los personajes tienen algún problema muy concreto y terrible - su desodorante no dura todo el día o algo así - y en cambio en esta película los personajes viven como despegados de lo material, todo es bailar con alguna cortina bajo el sol de la tarde o jugar con el lodo después de la lluvia mientras se piensan frases deshilvanadas sobre el amor. La película en realidad es un himno a la superficialidad, tanto en lo visual con su foco en las texturas, como en la historia en sí que evita meterse al fondo de cualquier cosa. El colmo es que luego esto se venda como cine alternativo, con todo y Ben Affleck y Javier Bardem. Y tiene un tufillo nacionalista... O sea...  ¿Estados Unidos un país tan honesto? ¡¿Honesto?! Y bueno, ¿qué tal el padrecito Bardem con sus soliloquios religiosos de fondo? ¡Puf!

Terrible.

sábado, 7 de septiembre de 2013

Desenfocando la violencia


Fecha de Caducidad, debut en largometraje de Kenya Márquez es otra película en que se nota una negación del narco y su violencia. Al igual que en Miss Bala o en Heli o en la obra teatral El Narco Negocia con Dios, En Fecha de Caducidad el narco se mete a la vida de personajes que aparentemente no tendrían porque tener que ver con el narco. Bueno, en este caso resulta que el edificio de departamentos que sirve como escenario principal es de un narco, pero eso acaba por no tener ninguna importancia, como algo simplemente anecdótico.

En este caso lo que se mete en la vida de los personajes, una señora que vive con su hijo adulto al que consiente con el esmero necesario para cultivar un perfecto macho mexicano, es simplemente que al hijo le cortan la cabeza. De hecho no se ve a ningún narco, por lo menos no a la cara y ni siquiera se menciona o se ve droga alguna. Tampoco se dice nada acerca de la razón por la que le cortan la cabeza al hijo, o quienes fueron o en que andaba metido. Como si eso no importara o más bien como si ese asunto no tuviera interés alguno.

Porque en el fondo esta es una película centrada en la intimidad de los personajes, en los cuentos que se cuenta Ramona, la madre del desaparecido, con ayuda de otra mamá que perdió a su hijo. En el personaje de Mariana que huyó de su pueblo pues mató al marido que la golpeaba. Ramona creerá que Mariana debe ser novia de su hijo, como confirmando que ese esposo golpeador podría ser el hijo de alguien como ella. Y en Genaro, un milusos servil de pelo relamido que parece una especie de jorobado de Notre Dame enamorado de Mariana. Un tipo ratonil que busca refacciones en los deshuesaderos, roba cosas de la morgue, hace mandados, saca copias, colecciona periódicos de nota roja y le habla a las cucarachas como a unas amigas. Curiosamente otro tipo que saca copias y se enamora de una dependienta. Según el crítico José Antonio Valdés Peña, las historias de Kenya Márquez, quien además de este largometraje ha hecho tres cortometrajes, tienen que ver siempre "con un México provinciano dominado por fuertes presencias matriarcales que engendraban hombres patéticos, castrados emocionalmente". Y sí, resulta fácil imaginarse a Genaro como un niño al que su mamá embadurna de gel y lo vuelve jorobado a base de zapes.

El mundo de Fecha de Caducidad se siente sofocante y decadente, o mejor dicho se nota que algo está podrido ahí. Un gran acierto de la película además de su humor negro es el diseño de arte que al principio hace pensar que se trata de una historia de época, pero lo que retrata en cambio es una realidad en donde el tiempo parece haberse quedado detenido: lo mismo en las oficinas burocráticas con su patetismo, o en el departamento de Ramona. Todo esto además, fotografiado con tonos mates y gránulo reventado, dan un aspecto de algo tan estancado como el hijo adulto al que la mamá le corta las uñas.

Aunque el estilo narrativo se aleja, afortunadamente, del lento minimalismo de moda, y en cambio presenta una atractiva historia narrada desde tres puntos de vista que parece detectivesca, creo que el final decepciona pues en vez de contarnos que enredos le costaron la cabeza a Osvaldo, el hijo de Ramona, tenemos una especie de final interruptus en que ella cree que ya mando pal otro lado con unos bolsazos al que cree es el asesino de su hijo, es decir, al pelmazo de Genaro, que por andar de acomedido llevándole a la señora la cabeza que se encontró accidentalmente acaba pagando el pato.

Como en Heli, la toma final presenta una escena que indica un retorno a la vida cotidiana. Aunque la vida haya sido trastornada. En este caso acabamos viendo a Ramona cerrar el círculo comprando sopa de tomate, la que siempre le daba a su hijo, la que se enfrío mientras lo esperaba. Todo empieza y acaba en la vida cotidiana, aunque haya pasado lo que haya pasado en medio. Algo que se metió a su vida y se llevo a su hijo. Pero ni ella, ni la película pudieron siquiera asomarse a ver que pasó.

En Miss Bala destacan las tomas desenfocadas, como si no se quisiera ver bien. En Heli vemos en primer plano unos genitales quemándose, pero a nivel de trama el narco se desdibuja. En Fecha de Caducidad las actuaciones enfatizan todo, casi como en estilo de cine mudo, pero tampoco se quiere ver tan bien: la cabeza de Osvaldo, el hijo, no se ve muy realista, ni siquiera los golpes en la cara de Mariana se ven bien. En una escena le dicen a Mariana que se maquille los golpes pero no se le ve ninguno. En fin, una historia entretenida pero que parece que está siendo contada por una señora como Ramona que sólo ve lo que pasa afuera a través de una ventanita entreabierta, como viejita de pueblo.

viernes, 9 de agosto de 2013

Heli, retrato intimista con narco


Heli, tercer largometraje del mexicano Amat Escalante pertenece a las películas del estilo que se ha llamado minimalismo mexicano o contemplativo mexicano y en el cual se inscriben directores como Fernando Eimbcke (Temporada de Patos, Lake Tahoe), Hari Sama (El sueño de Lú), Ernesto Contreras (Párpados azules) Gabriel Mariño (Un Mundo Secreto), Carlos Reygadas etc. Se caracterizan por hacer tomas muy largas, generalmente con cámara fija, y tener anécdotas o tramas mínimas, diálogos muy parcos y por lo general su tema es la intimidad de algún personaje muy cotidiano, es decir de personas que no parecen tener nada particularmente especial. Ah y claro, también se caracterizan estas películas por ganar muchos premios en festivales internacionales como es el caso de Heli por el que Escalante recibió la palma de oro a mejor dirección en el pasado festival de Cannes.

Lo que distingue a Heli de las otras películas minimalistas mexicanas es que en este caso el fenómeno del narco irrumpe en la cotidianeidad de los personajes promedio retratados aquí. Y el verbo retratar, con su conotación de algo fijo, nunca fue tan preciso como en el caso de las películas mexicanas minimalistas, como puede constatar cualquiera mientras espera pacientemente a que cambie la toma en alguna de ellas. Y, también, nada explica tan claramente que se trata de presentar personajes promedio como el hecho de que en Heli, el personaje principal Heli (valga la redundancia), es presentado en una escena en que llega una trabajadora del censo a tocar a su puerta para pedirle sus datos. Hasta hace pensar que quizá Heli fue creado a partir de ciertos parámetros de normalidad tomados del censo o algo así.

Pero entonces ¿cómo conjuntar una mirada intimista de unos personajes promedio y su cotidianeidad con el fenómeno del narcotráfico? ¿Qué no es el narcotráfico algo demasiado complejo, y brutal, como para combinar con la propia noción de cotidianeidad? ¿Y también demasiado complejo para una película que siga el férreo precepto del cineminimalismo mexicano de que la trama será mínima en caso de que haya trama?

Creo que la escena que aparece en uno de los carteles de esta película refleja muy bien lo que pasó: Una cosa feroz y brutal, una bestia monstruosa y rugiente, es decir un vehículo del ejército, llega y se planta frente al minimalista Heli (Armando Espitia) flaco y sin camisa, y su mínima casa pelona sin pintar. Y lo que pasa en esa escena es que simplemente, sin ninguna explicación, el vehículo militar se va. Y en la película Heli, el narco también se pierde frente al minimalismo.

La primera toma, un largo (no podía ser de otro modo) acercamiento a la cabeza y los pies de unos torturados bajo una bota parece indicar el principio de un acercamiento en close up al mundo del narco, pero estas y otras imágenes de la película no tienen un equivalente en el detalle del guión, de la historia. El primer indicio es cuando cuelgan un cuerpo de un puente pero sin narcomanta; después viene una cadena de absurdos: Los paquetes de cocaína que sólo cuida un perro y cuya ubicación es una especie de rumor que escuchó un tipo. Luego Heli descubre los paquetes en su tinaco en donde acaba de ver a su hermana con su novio y lo que se le ocurre es ir a tirar la cocaína en el agua donde chapotea una vaca. Cuando llegan por él y su familia uno no puede más que pensar "Pues sí, eso le pasa por bestia". Después en una escena que recuerda el final de Miss Bala, cuando a la Miss nomás porque sí se le abre una puerta para escapar de su narcopesadilla, a Heli los torturadores le dicen que acabó su tormento y que ya se puede ir. Su hermana sigue desaparecida pero después de unos días regresa así nomás, no habla pero ni siquiera se le ven golpes y dibuja un mapa muy preciso del lugar donde la tenían. Así que Heli, ya en el colmo del absurdo, va a esta guarida de narcos a darles su merecido solito y a puño limpio y con tanta suerte que sólo había un malandro en el lugar que sale corriendo para que Heli no le pegue. Aunque Heli (SPOILER ADELANTE, PELIGRO) lo alcanza.

En fin que el costumbrismo intimista derrota al narco, porque este de verlo nomás salió corriendo, (a la mejor las películas lentas son la criptonita de los narcos) y al final tenemos una larga escena en la que el viento mece las cortinas de los personajes amodorrados en una tarde tranquila. Paz y amor y las telenovelas de la tarde, amén.

domingo, 21 de julio de 2013

Misato mata Mako


Sí juzgamos Titanes del Pacífico por el simple criterio de sí es entretenida o no, la respuesta para la mayoría es que sí. Incluyéndome. Pero cuando acabó la película me dio una sensación de que algo faltaba y es que aunque visualmente es espectacular, los personajes son completamente acartonados (o sea ¿a alguien le provocó algo el beso final entre Raleigh y Mako?). Y la historia en lo fundamental sale de Evangelion. Aunque de Evangelion sólo una parte esté en Pacific Rim.

Y bueno, no niego que hacer una versión de acción viva de Evangelion, con un gran presupuesto, suena como una buena idea. Pero si la juzgamos así: ¿Qué tan bien quedó esta película de millones y millones de dólares comparada con esa mundialmente famosa y exitosa caricatura? Entonces creo que Titanes del Pacífico queda a deber. Porque aunque, como ya dije, visualmente es espectacular, una película necesita una historia y necesita buenos personajes. Y Guillermo Del Toro lo sabe y le metió a su película una buena cantidad de personajes y subtramas y hasta se mete en un rollo acerca de los gemelos,  los cerebros dobles, las mentes de colmena y que si creamos monstruos para defendernos de los monstruos etc.  Sin que esto llegue a nada al final.

Y parece que fue por sus personajes a las tiendas Simi de personajes de cartabón. Así tenemos a los dos pistoleros/pilotos retirados que deben regresar a pelear (Raleigh y el Mariscal Pentecost) y la pareja de guerreros que primero se enfrenta y luego se enamora (Raleigh y Mako Mori), el gángster excéntrico Hannibal Chau y la pareja de nerds maniacos. Ah y claro, el conflicto de vestidor entre las dos estrellas Raleigh y Hansen. Pero sin que ninguno sea más que una simple caricatura de personaje. Y aquí es en donde paradójicamente, si la comparamos con las caricaturas de Evangelion, está película queda muy mal. Y pongo simplemente un ejemplo: Creo que cualquier fan de Evangelion escogería, sin pensarlo siquiera, irse a tomar unas chelas con Misato Kasuragi antes que conocer al personaje femenino de esta película Mako "zapatitos rojos" Mori. Inclusive si tomamos en cuenta que por ser una película PG-13 probablemente le habrían tenido que bajar a la parte sexual, Misato es un personaje sexy, divertido, e interesante. Una engullidora de cervezas que podría ganarle en eructos a un trailero, que tiene un pingüino mascota y es tan mala cocinando que hasta la comida para microondas le queda mal. Y sus dialogos, al menos según recuerdo, son mejores que los elementales diálogos de Titanes. El colmo es cuando en una escena después de créditos sale el personaje de Ron Perlman a preguntar por su zapato. ¿Eso lo sacaron de algún manual de frases para poner en un guión o qué?

Noté que a muchos les gustó la película por una cuestión nostálgica (¡Titanes de la Nostagia!) que dicen se sintieron de nuevo como cuando tenían siete años y les recordó a Mazinger Z, Godzilla y Mothra etc.Yo sólo se que a mi niño interno de 7 años le caga la nostagia y le gusta ver cosas nuevas.

En cuanto al sonido esta es una películña realmente ruidosa pero su ruido como que podría aportar más, no sé... que los gritos de kaijus helaran la sangre o sonaran a algo nunca antes oído por ejemplo. Como que al diseño de audio no le pusieron tanta atención como a lo visual. ¿Y ese soundtrack con rocanrolito x? Esta película pedía a gritos algo de electro.

Por último, nuevamente aparece el tema, muy de moda, del personaje atormentado por recuerdos que debe combatir clones o despertar gracias a los recuerdos para ya no ser él mismo un clon: Oblivion, La Huésped, Aeon Flux, son algunos ejemplos de esto. Pero a diferencia de lo que sucede en estas películas, en Titanes del Pacífico el personaje lo que hace, y lo que le dicen que debe hacer, es no hacerle caso a esos recuerdos. Y entonces curiosamente resulta que el personaje, Mako en este caso, acaba siendo protagonista de una película en cuyo ADN no hay nada original. Como le sucede a los clones.

martes, 16 de julio de 2013

American Psycho y Steve Jobs

Look at that subtle off-white coloring. The tasteful thickness of it. Oh my God, it even has a watermark

He conocido gente que puede sentir una envidia incontrolable por cosas absurdas, pero creo que la persona que más se parece a Patrick Bateman, el de American Psycho, en lo de la obsesión por los detalles vendría siendo Steve Jobs. Bateman, por ejemplo, no soporta que alguien tenga una mejor tarjeta de presentación que la suya y regaña a su secretaria por sus vestidos. De Steve Jobs se dice que llegaba a un hotel en la madrugada y mandaba mover el piano porque no le gustaba como estaba acomodado y también cambiar las flores por "las que deberían ser", y había que ir a buscarlas sin importar la hora que fuera, y para rematar le decía a su secretaria que su vestido era asqueroso. Al igual que Bateman se dice que era muy malo con las mujeres, bueno, claro, no tanto como Bateman, pero que trató muy mal a mujeres que embarazó y que en general era un tipo insoportable, mezcla de hipster con millonario. Lo de hipster por ser de esa tribu que puede sentir desprecio por los que no sepan de tipografía. Ahora imagínense un tipo así pero en muuuy mamón.
 

domingo, 14 de julio de 2013

Una buena comedia



Entre tantas comedias malas es difícil encontrar cosas que valgan la pena y Youth in Revolt a primera vista parece una del montón, aunque ya fijándose el elenco sí está bueno. Además en México parece que le pusieron "La Chica de mis Sueños", que es el mismo título que le pusieron a Ruby Sparks, como para que realmente nadie la notara. Pero está buena.


Borrando los recuerdos fantasmagóricos


Pig es otra película con personaje atormentado por recuerdos, en este caso se la pasa, en repetidas ocasiones, despertando en medio del desierto sin recordar nada de su pasado. Lo que sucede es que el guey era un hijodesuchi que por necio y borracho mató a su esposa y su hijo y le ofrecieron meterlo de conejillo de indias para probar unas nanomedicinas para borrar sus recuerdos y así saldría de la cárcel pero sobre todo sería feliz. El problema es que el tipo sigue buscando quién era y hay que repetir el experimento. Al parecer en la última prueba parece que no buscará su anterior identidad. No se en donde pero leí que la tecnología para borrar recuerdos ya viene en camino.

jueves, 4 de julio de 2013

Increíble pero cierto


Compliance es una película basada en un caso de la vida real, que contrario a lo que suele suceder, sí está realmente basada en un caso de la vida real y no como luego pasa que es 99 por ciento de imaginación y lo demás de realidad. De hecho parece que en todo caso se quedaron un poco cortos, porque se basaron en un caso sobre todo, pues hay varios así, y ese caso es verdaderamente increíble. Pero cierto.

El clon de hojalata quiere un corazón


The Host es otra película cuya historia parece que se trata de clones en conflicto con humanos tradicionales. Como Oblivion. En Host los extraterrestres de hecho no son más que cables de fibra óptica. Se visten todos igual, sus edificios son muy modernos y en sus tiendas los productos no tienen marcas, todo igualito como clonado. Se supone que son almas pero, físicamente, parecen simple fibra óptica. Y al igual que en Oblivion, o en Aeon Flux, estos seres modernos viven en un mundo perfecto, pero algo, por dentro, les recuerda algo. En los tres casos el amor que es lo que los hace regresar, despertar o en el caso de The Host renacer.

miércoles, 3 de julio de 2013

El bien y el mal según Juno


En Juno, se presentan los siguientes personajes:

Adolescente que regala a su hij@ ---> Es buena
Adulto que no quiere hijos            ---> Es malo

Me parece que estos juicios que presenta Juno son con los que estaría de acuerdo la sociedad. Así que es interesante preguntarse que pasaría si cambiamos algunos de los factores. Por ejemplo, si el hombre en vez de ser un adulto fuera un adolescente. Supongamos que embarazó a su novia que era huérfana y la novia muere y entonces, el adolescente, (digamos que tuviera la misma familia de Juno) se queda con el bebé y lo regala. ¿Sería bueno o malo? Supongo que bueno.

¿Pero qué pasaría si lo que cambia es el dinero? Fuera de que tienen una casa grande no nos consta que tan rica realmente sea la pareja adoptante pero lo único que importa aquí es que Juno dice que son ricos. Entonces ¿qué pasaría si Juno fuera rica, muy rica, y regalara a su bebé? Seguramente que Juno entonces no sería tan buena. El dinero es lo que cuenta más que el género o la edad.

Y hay otra cuestión, el personaje de Jennifer Garner, Vanessa, no puede tener hijos pero dice que siente que ella nació para tener hijos así que está dispuesta a sobornar, ehem perdón, este... dar una compensación económica a alguna adolescente que le regale al suyo. Entonces ella es muy buena. Cambiemos los factores, ahora es un hombre que dice que él nació para tener niñas y darles todo lo que quieran. Incluyendo su amor. Bueno, okey, es un pedófilo y está dispuesto a dar una compensación econo... no, no, eso está muy feo... mejor que sea un hombre que no puede tener mujeres guapas pero siente que el nació para tenerlas, así que está dispuesto a dar una compensación económica, no por quedarse con alguien para siempre sino sólo por tenerlas un ratito: malo sin duda, a la cárcel por fomentar la prostitución.

Y también está el factor imagen. Supongamos que el fondo del asunto queda igual, es Juno la que va a dar a su bebé, y se lo va a dar a una pareja adulta. Pero que tal que en la película vemos que Juno no sabe que hacer; que no es tan lista, fría y sarcástica. Y la decisión es tan difícil para ella que anda llorando por los rincones. Y entonces se le aparece un viejo político corrupto, un tipo muy gordo y feo que anda en una camionetota con guaruras y le dice que quiere a su bebé, no para él sino para su hija. La misma, Vanessa, que es Jennifer Garner, que es toda linda y amable. Excepto cuando no sea así claro..

Digo, podría ser, pues apenas sabemos algo del personaje Vanessa en la película aparte de que es bonita y tiene dinero.

jueves, 27 de junio de 2013

Soñando con el Spring Break



Al principio de Spring Breakers una de sus cuatro protagonistas femeninas dice que todo mundo se siente tan miserable ahí; ese ahí es de suponerse es el college en donde vive junto con sus tres amigas, porque todo el tiempo están viendo lo mismo. Y ese comentario resulta significativo al principio de una película que se va a caracterizar por una repetición constante de tomas y de frases. Como para que no quede duda que la repetición incesante es algo fundamental en Spring Breakers, su director Harmony Korine inclusive llega a repetir varias veces la misma escena con tomas desde diferentes ángulos una tras otra.

Esto junto con otras cosas me hacen suponer que la respuesta a la pregunta de si el director está planteando alguna crítica en su película es que sí. Creo que Spring Breakers sí se puede leer como una crítica, lo cuál no quiere decir que hacer esta crítica haya sido la intención de Korine, ni siquiera una de sus intenciónes, pero que como quiera que sea hay una crítica en esa película. Y la crítica no es a la promiscuidad, ni a las drogas o al culto a las armas. Para mí que la crítica es a los sueños de los americanos, más específicamente los de la generación que está en la universidad y se va de spring break.

La historia empieza con algo común en el cine americano actual: la gente, maestros y alumnos odian la escuela no importa si es el high school, la primaria o la universidad. Así que las cuatro estudiantes que nos presenta Spring Breakers no soportan la idea de quedarse en su universidad durante el spring break. Hasta aquí llega el realismo de la película pues para conseguir dinero ejecutan un asalto inverosímil a un restaurante. La inverosimilitud de la historia llegará al máximo al final cuando dos de las chicas llegan con bikinis fosforescentes y máscaras de ski rosas a matar con sus metralletas a todo mundo en la casa de un peligroso gángster. Pero para entonces ya los espectadores vimos escenas con ellas bailando con sus máscaras rosas en una ronda con metralletas mientras otro gángster, el alien, toca una canción de Britney Spears en el piano. Después de eso no puede quedar duda que realismo no es lo que el director busca.


En cambio, si consideramos esta película como una especie de sueño que sale de los dormitorios de los colleges mientras se espera el spring break, entonces todas las piezas caen en su sitio. Así se entienden mejor tantos flashforwards y flashbacks, que dos estrellas de la "fábrica de sueños" de Disney, Selena Gomez y Vanessa Hudgens sean estelares, o que el soundtrack mezcle agresivos tracks de Skrillex con piezas de electrónica de tono fantasmal.

Y ¿qué nos dice Spring Breakers de estos sueños? Para empezar que el sueño no es irse de spring break y regresar sino vivir un spring break sin fin y nunca nunca tener que regresar a la maldita realidad. Pero la película se burla de este sueño cuando una de las springbreakers dice que eso quisiera y las otras se burlan.  El Alien por su parte repite que él vive el sueño americano y pide que vean sus cosas: sus fajos de billetes, sus armas y sus t shirts de diseñador, pero cuando lo matan, sus amigas ni siquiera voltean a verlo. Las alegres vacacionistas llaman a abuelitas y otros familiares por teléfono y les cuentan lo maravilloso que la están pasando y como les han servido sus vacaciones en escenas que son una burla. Y sobre todo, está la repetición incesante que como escuchamos al principio, es lo que hace que la gente se sienta miserable.

lunes, 24 de junio de 2013

Hollywood soñando con la muerte



Passion Play es una película muy mala pero además es una auténtica rareza. Para empezar el estilo de la película es muy raro pues parece una típica película hollywoodense que de pronto se va por rumbos que parecen del realismo mágico latinoamericano. Estelarizada por Megan Fox, Bill Murray y Mickey Rourke, es una historia con todas las señales de decadencia posibles. Empezando claro, por el señor Rourke, que después de ser uno de los máximos galanes del cine pasó a convertirse en ícono de decadencia. Y claro, interpreta a un tipo decadente: un trompetista que toca en un tugurio, es pobre, adicto, su mujer lo ha dejado etc. Bueno no, ella murió por la heroína, vicio que él le pasó, pero vaya, el cuadro de patetismo es el mismo. Ah pero resulta que se metió con la esposa de un mafioso y este lo manda matar. Entonces el asesino se lo lleva al desierto para darle cran y van los dos en el coche por una carretera solitaria y pues uno se imagina que va a ser la típica historia de vaqueros encubierta: O sea el trompetista le dará su merecido al asesino, conseguirá una chica, demostrará que es bueno para los madrazos y las persecusiones en coche y que tiene buena puntería. Pero no. De hecho el tipo, conste que esto es un spoiler, se muere. O sea el asesino le da un tiro y lo deja tirado y ya.

Nada más que esto se revela hasta el final, aunque para ese entonces ya uno como que lo sospecha. Porque todo lo que pasa después de que unos indios de blanco supuestamente salvan a Nate, el personaje de Rourke, está muy alucinado. Se supone que se pone a caminar toda la noche y llega a México. Específicamente a una especie de feria ambulante en medio del desierto, en donde un inglés (?!) anuncia las atracciones. Ahí Nate descubre a Lily, o sea Megan Fox, que es exhibida como freak pues es una mujer-pájaro. Una mujer-pájaro mexicana que aprendió a hablar inglés americano, gracias a que le enseñó el inglés (de Inglaterra), dueño del show.

En realidad Passion Play es lo que en México llamamos una mafufada. Baste con decir que tiene varios errores de continuidad que le saltan encima al espectador. O sea generalmente los errores de continuidad son difíciles de detectar y hay que poner mucha atención para encontrarlos. Aquí no, esta película está tan mal hecha que se le notan fácilmente, además la historia está mal contada, la relación entre Nate y Lily nunca parece creíble siquiera. En fin ¿qué tan mala será que el propio Mickey Rourke declaró que era una película muy mala antes de su estreno? Creo qué sólo los fans de Megan Fox pueden tener alguna razón para verla.


Pero, como dije, además de mala, es rara. Lo de la mujer pájaro, mexicana, parece de realismo mágico y de hecho, no me acuerdo bien, pero creo que en el cuento de García Márquez, "Un señor muy viejo con unas alas enormes", ese señor aparecía en la basura. Igual que Lily. Esta mujer-pájaro además más bien funciona como un ángel. Al final se lleva volando a Nate, por encima del desierto donde quedó tirado su cuerpo. Y tanto Nate como "Happy" Shannon, el personaje de Bill Murray, la ven al principio como un ángel.

Es un tipo de fantasía rara para Hollywood, y más rara aún es una historia así sobre la muerte, que parece salida de un Hollywood "dark", con perdón de los darks. Además su cursilería y sentimentalismo parecen de telenovela mexicana. Hollywood puede ser muy cursi, pero este estilo de cursilería no es lo que acostumbra. El personaje de Megan Fox por ejemplo es toda buena e inocente y el de Rourke es un tipo endurecido pero por otro lado se la pasa llorando. Como cuando tiene que vender su trompeta por ser tan pobre. Hay largas escenas con jazzesitos tristes y bueno, la cosa es tan triste que cuando al final Nate se muere parece una liberación.

Y todo esto es raro, porque la película será rara pero no marginal. No se puede considerar a esta una películita hecha por desconocidos. Con su elenco sólo puede ser considerada una película Hollywoodense hecha y derecha. Y es rara una película Hollywoodense tan pesimista, tan malhechota hasta en cosas muy básicas. Deja pensando que habrá pasado con el optimismo americano. Aunque en esto último, sí se parece a otras películas americanas recientes. ¿Y qué significa el ángel? Puede ser el amor o más bien la libertad pues en la feria y después en un antro del villano "Happy" Shannon, Lily se la pasa encerrada en cajas de cristal, para que los malos hagan dinero. Aunque también podría ser la inspiración, una especie de musa pues los dos tipos que la encierran son empresarios del entretenimiento y a ella cuando la liberan, hace volar al que la liberó. Además Nate es un artista que también quiere darla a cambio de dinero y lo único que logra es perderla, aunque luego la recupere. De cualquier modo Nate ya no está para lecciones, porque desde el principio está ya bien frío. 

martes, 18 de junio de 2013

Cine de departamentos


Podríamos llamarlos DepaDramas, películas que parece que surgieron con alguien que ve un edificio de departamentos y se pregunta que historias habrá ahí encerradas. Como en la última película mexicana de la que escribí, Párpados Azules, o en esta otra película Hollywoodense cuyo nombre lo dice todo, Small Apartments. Los DepaDramas son sin duda una especialidad del cine mexicano que parece haber sacado un estilo a partir de las restricciones presupuestarias. Algunas de los más famosos representantes serían Rojo Amanecer, que sucede casi por completo en un departamento durante la matanza del 2 de Octubre de 1968, La Tarea, del director Jaime Humberto Hermosillo, que explota las posibilidades voyeuristas de una cámara intrusa en un departamento, o Temporada de Patos, película que al parecer inauguró una nueva corriente de películas minimalistas mexicanas y que transcurre al igual que Rojo Amanecer en un departamento de la Unidad Tlatelolco.

Otra película de departamentos es Ciudad de Ciegos, que inclusive al final tiene una escena que hace explícita la idea de una historia que sale de un departamento y se mete al cine cuando un personaje sale del departamento (Como de los 30´s, de la Condesa, como suele suceder) y va caminando a los estudios de cine Churubusco y se mete al foro en donde se filma Ciudad de Ciegos, rompiendo la ficción, o la cuarta pared como se le dice, y canta ahí en un videoclip.

Parece que el verdadero tema de esta película es el propio cine mexicano y por lo tanto ese final en que la película acaba siendo parte de la película es muy adecuado. Ciudad de Ciegos está hecha de varias viñetas, la primera como en los 40´s y la última de la época en que se hizo esta película que se estrenó en 1991. Se puede ver como un especie de catálogo o tráiler en versión largometraje, aunque tampoco tan largo, que anuncia las posibilidades del cine mexicano. En ese entonces se hablaba de un nuevo "nuevo cine mexicano" (el primer "nuevo cine mexicano", fue el de los 70´s durante el gobierno de Luis Echeverría), con películas que pretendían atraer a la clase media. De esa época, por ejemplo, también es "Sólo con tu Pareja" debut del director Alfonso Cuarón, que también se centra en un edificio de departamentos. También había por entonces una serie de televisión, "La Telaraña", en la que cada capítulo era una historia diferente que sucedía en un departamento de los edificios Condesa, de la colonia Condesa, valga la redundancia.


Durante los ochentas el cine mexicano se basó en comedias con desnudos y un humor muy mexicano de juegos de palabras de doble sentido, los llamados albures. No es difícil imaginar porque sucedió esto: para competir con el cine Hollywoodense se necesitan películas que no  parezcan simples imitaciones baratas del cine americano sino que tengan algo propio y las películas con albures y "encueratrices" sin duda eran algo diferente, pero de las que la clase media huía.

Entonces Ciudad de Ciegos también presenta muchos desnudos pero de otro tipo, más eróticos whateverthatmeans, y otros con un estilo más natural y se contiene en cuanto al lenguaje, los diálogos son más recatados. De hecho son medio torpes en realidad.

Por otro lado Ciudad de Ciegos también se presenta como una película de izquierda, quiere representar cierta rebeldía. En la primer viñeta una mujer entra al departamento en donde se ve con un perseguido político. No queda muy claro que es: un agitador, periodista incómodo o sindicalista tal vez. Y no nada más es él un perseguido que no puede salir a la calle sino que su amor también es prohibido pues es casado. Esa es otra constante de la película, los amores furtivos. Todo en esta película quedará apenas esbozado, casi como sugerido o anunciado y así también el coqueteo con el izquierdismo de esa primer viñeta quedará casi como una cosa de estilo.


Para la segunda viñeta, el tema, apenas presentado en alguna línea de diálogo y en el final, es la denuncia. En este caso de un padre hipócrita con dos casas. Aunque resulte contradictorio que en esta Ciudad de Ciegos los amantes furtivos son buenos pero el padre bígamo es malo. Luego una madre y una hija que meten a escondidas una de otra a sus amantes al departamento, el acercamiento a lo popular con las empleadas de una doctora que hacen una parchifiesta a ritmo de Rigo Tovar en el departamento de su jefa, la lesbiana que entre otras cosas amenaza a su pareja con decirlo todo y luego la pareja de amantes en la que ella le pide a él que la deje maquillarlo y él le dice que ya va a dejar a su esposa. Otra posibilidad explorada: la de identificar la propia historia en la pantalla: La familia de los 60´s ve la inauguración de las olimpiadas del 68 en la tele, mientras la hija rebelde habla de la matanza de unos días antes, la pareja de la maquillista y el maquillado se despiertan con el temblor del 85. El, con todo y ojos pintados sale del departamento mientras ella se queda en el departamento roto. De fondo una canción con una letra fatalista: "Aquí me quedo". La música es otra de las posibilidades que presenta Ciudad de Ciegos. El soundtrack, (con canciones de Pepe Elorza, entre otras cosas) tiene un protagonismo casi de videoclip hasta el final en que ya es un videoclip tal cuál. En la última viñeta, el departamento funciona como bodega y cuarto de ensayo de un grupo cuyo saxofonista tiene dos viejas que se conocen ahí. Luego la cantante del grupo les avisa que ya no podrán ensayar en ese lugar pues su mamá va a arreglar el depto para vivir ahí y luego vemos a la mamá, que es la hija rebelde de la familia de los 60´s, y a la hija ya instaladas en el departamento arreglado y redecorado y la hija se despide y sale al foro donde se filma ciudad de ciegos. Hija rebelde del 68 - madre de personaje/actriz de película mexicana dice Ciudad de Ciegos.

Otra de las estrategias de la película es explotar el star system mexicano, al punto de convertirse en una especie de catálogo para explotación comercial. La cosa empieza desde los escritores, que son seis e incluyen al director de la película Alberto Cortés, a un famoso periodista del periódico de izquierda La Jornada y al novelista José Agustín entre otros. Resulta bastante raro porque no hay mucho guión que digamos. Y luego como son viñetas pues la película está retacada de actores ahora sí que de cine, teatro y televisión. Me llamó la atención sobre todo la presencia de Claudia Fernández, actriz que era muy popular en la tele en ese entonces y cínicamente lo único que hace su personaje es arreglarse frente a un espejo con fondo musical  luciendo ropa interior blanca. Bueno, pero luego sale ya vestida de noche. Esto sucede en el segmento de la familia de los sesentas. Aunque no se dice nunca que hace ella ahí. Y luego están los músicos: el grupo Santa Sabina completo, de hecho la cantante Rita Guerrero es también la actriz que se mete a los Estudios Churubusco. Y Sax de La Maldita Vecindad es al que se le juntan sus dos viejas en el ensayo. Una de ellas por cierto es la actriz telenovelera Dobrina Liubomirova, que todavía sigue por ahí nomás que con otro nombre. Y también está Saúl Hernández de los Caifanes y hasta Benny Ibarra hace una breve aparición. En fin que aquí hay de todo. Lo único que si no le viene manejando Ciudad de Ciegos y lo mismo puede decirse del cine mexicano son los buenos guiones. 



miércoles, 12 de junio de 2013

Dos buenas películas

 
 
Para la etiqueta sincrítica un par de películas muy diferentes: Macario, un clásico del cine mexicano aunque no de la época de oro, pues es de 1960, con Ignacio López Tarso, fotografía de Gabriel Figueroa y guión del propio Gavaldón y de Emilio Carballido. Aunque es una película muy mexicana la historia parece una respuesta a la famosa escena de la Bergmaniana El Séptimo Sello, en la que un tipo distrae a la muerte jugando ajedrez con ella. Y Stoker, la última de Chan-wook Park, con la misma combinación de drama y toque exquisito de Oldboy que hasta pone de buenas.