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miércoles, 7 de mayo de 2025

El adolescente en la tubería


El tema central de Adolescencia es el encierro físico y mental. No es una historia policiaca o detectivesca, un whodunnit o sea un ¿quiénlohizo? pues todo empieza cuando agarran al asesino. Es en todo caso es más un ¿porquélohizo? Pero eso es algo que también se revela en el primer capítulo y a pesar que se dice que la serie es una denuncia contra la "manosphere", los tipos en internet que se presentan como gurús de la hombría, como el archicélebre Andrew Tate, en realidad el tema sólo se menciona como de pasada.

Aunque quedan claras las cosas concretas, los actos, por los que Jamie mató a Katie no se dan más explicaciones de porqué lo hizo. Pero eso parece deliberado: La policía busca el motivo del crimen, hay un capítulo completo dedicado a una entrevista entre Jamie y una sicóloga. La familia de Jamie tampoco entiende nada. Y la historia ocupa bastante tiempo en hacerle ver al espectador que era una buena familia.

Es como si deliberadamente dijeran que mató a su compañera porque se burló de él y ya. No hay más explicación. Esto contribuye a centrar el conflicto: Por un lado se trata del papá y su negativa a aceptar que su hijo es un asesino. Aún después de ver el video que lo prueba. El video que vemos los espectadores no es concluyente pero al final el papá, que lo vio completo, acepta que comprueba la culpabilidad de su vástago.

El hecho de que el crimen parezca irracional, inexplicable, nos coloca del lado del padre: No parece que Jamie sea un asesino pero sí lo es y el papá vio el video y sin embargo no lo puede aceptar hasta que el hijo le dice que se declarará culpable.

¡Fake news! gritó el adolescente y el crédulo padre decidió no creerle a sus ojos y a lo que en el fondo sabía. Al final, ante una realidad que los golpea, el padre fontanero, su esposa y su hija deciden ya no salir, encerrarse en la casa. Esto justo después de que los padres comentaron que ellos creían que el que Jamie nunca saliera de casa les parecía muy bien pues así estaba seguro. No podía sucederle nada malo encerrado en su cuarto. La personalidad de Jamie se reflejaba en sus hábitos: Tímido, malo para los deportes, introvertido pero tenía explosiones de furia. Y se la pasaba en su cuarto pero en una de esas veces que salió la cosa explotó.

Y el encierro era doble: En su cuarto y también en la escuela, la que el detective dice que le recuerda un lugar de detención. Lo que en México llamaríamos los separos, el lugar donde te encierra la policía.

Jamie acabará más encerrado y ahora su familia tampoco quiere salir. Como debe saber el papá, pues dice su hijo que gana dinero principalmente de las emergencias de plomería, acumular presión puede ser contraproducente.

De hecho puede verse en toda la serie un tema como de tuberías y presiones. Empezando por los planos secuencia que es como meter toda la historia en cuatro tubos/capítulos. En el primer capítulo vemos un tubo burocrático: desde que detienen a Jamie hasta que le presentan las fotos y el video que lo fueron registrando a su paso por la tubería vial.

El segundo capítulo es la escuela que al detective le recuerda un centro de detención. Ahí se intenta que la adolescencia pase por un sistema de salones y pasillos, en los exteriores pasan entre barandales metálicos, como si fuera una masa alocada que quiere ver a Bad Bunny mientras los de seguridad intentan desesperadamente que pasen por las vallas sin dar portazo.

En el tercer capítulo el laberinto es la entrevista con la sicóloga, que debe sacar información sin presionar demasiado o ser demasiado directa. Tratando de guiar las palabras de Jamie sin que explote. Dándole queso al ratón (chocolate con malvaviscos) para que avance hacia la trampa. Cerrando un camino por aquí y abriendo otro por acá encamina la plática hacia el tema de la sexualidad, como buscando fugas de la tubería masturbatoria. La mujer policía dice que la escuela huele a masturbación y la sicóloga quiere saber que se ha escapado de esa masturbación aprobada . Así hasta que el adolescente suelta la sopa. Como si el famoso dicho "sigue el dinero" para saber quién es el culpable que suele ser el que se benefició económicamente, en el caso de adolescentes se transforme en "sigue el sexo".

Y finalmente está la familia que harta de la mirada ajena se siente atacada hasta por el que quiere apoyarlos. Sin escape, tratan de "resolver el día" sin ver más allá y sólo les queda el encierro y el pasado.


jueves, 19 de septiembre de 2024

Poesía y asesinatos


 


The Little Girl Who Lives Down the Lane, llamada La muchacha del sendero en España y La niña del caserón solitario en México de Nicholas Gessner 1976 es una obra maestra, creo que viene siendo la verdadera contraparte fílmica de la pared de Pink Floyd. Mucho más que la película esa de The Wall.

Se trata de una niña de trece años, Rynn (Jodie Foster) que vive sola. No va a la escuela, nadie le dice que hacer, le gusta la poesía y está aprendiendo hebreo por su cuenta.

Su padre ya muerto, un poeta, preparó todo y la educó para que no cayera en las garras del sistema.

Sólo que la libertad no es fácil y menos para una niña de trece años, así que debe eliminar a los que se entrometen.

Empezando por una mujer poderosa que es del consejo de la escuela a la que Rynn debería ir y que es también mamá del abusador de menores del pueblo.

Rynn no puede sola pero se consigue un novio cómplice, un tipo que a causa de una cojera no puede jugar futból americano, que es lo más importante en el pueblo, y que es como no poder ir a la verdadera escuela digo yo. Y entonces se dedica a hacer shows de magia.

Juntos deberán usar todos los trucos contra ese sistema cuyo rostro es un abusador sexual.

Pero no es que el mal sea la pedofilia pues hasta la madre de Rynn es parte de ese mal. Y la escuela. Es todo lo que se opone a la libertad de Rynn, que es buena, no es una asesina insensible, es sólo que tiene que matar a los que tiene que matar.

jueves, 6 de agosto de 2020

El Pacheco es el Rey




Fast Times at Ridgemont High es una de las comedias estudiantiles clásicas de los 80´s, con guión de Cameron Crowe (Singles, Almost Famous), y como era de esperarse de él, se trata de una historia de tipo coral. Es decir que se entrelazan diferentes historias de diferentes personajes sin que ninguna llegue a destacar demasiado sobre las demás. Pero sí hay un personaje que destaca: Jeff Spicoli, interpretado por Sean Penn en la que fue su segunda película. El personaje se hizo famoso como primera aparición del estereotipo del surfer/stoner. Sin duda ya habían salido surfers en el cine pero al parecer este es el primero que siempre está pacheco, todo le vale madres, usa tenis Vans etc. Y no sólo es el personaje dominante de la película por ser el más recordado, el que tiene frases famosas etc. sino porque dentro de la historia misma, análizándolo un poco, es el tipo al que mejor le va.

Spicoli es el rey de esta historia de bachillerato pero no es como el típico rey de la prepa que tiene a la novia más guapa y es el ídolo del equipo de futból. Lo que vemos es que las clases no le importan en lo más mínimo, choca el coche de la estrella del equipo de futbol y se sale con la suya, no tiene novia ni persigue a ninguna. Al final va a la Prom Party sin arreglarse y sin pareja pero arrebata el microfono para cantar. Y es el único de entre los personajes principales que no trabaja en el Ridgemont Mall (excepto un tipo que vendía boletos para conciertos, pero que, según nos informan, acabó "entrando al aro"). Al final Spicoli va a una tienda y el dependiente, otro de los personajes, le dice que necesita trabajar. Spicoli contesta que él lo único que necesita son olas y una cerveza fría. Cool. Pero ¿se puede ser cool sin conquistar a "La chica"? Lo que sucede es que ninguno de l@s otr@s personajes encuentra... digamos que una pareja "funcional".  Así que por lo menos el stoner no se desgasta.

Una de las subtramas de la película es el conflicto entre Spicoli y el profesor de historia americana, que según lo que vemos enseña acerca de la constitución y las enmiendas constitucionales y al final le hace preguntas a Spicoli de un libro de texto llamado "Verdad y Justicia". En estos tiempos trumpianos juntar las leyes americanas con la "Verdad y Justicia" suena... sarcástico. Esa materia es la que encaminaría a una carrera de leyes. Y la clase de biología, (que se llama "Vida quiensabe que") y que llevaría a la carrera de medicina, el otro pilar de las universidades, la da un profesor que se vuelve demasiado lento sin cafeína, que a fin de cuentas es una droga estimulante. Como las que tanto les gustan a los doctores. Pero más fuertes claro. Para no andar como los que toman Quaaludes, y que según Spicoli, no deberían manejar, por lentos.

Curiosamente, en esta película varios andan más lento de lo normal: Los pachecos, los conductores, el profesor que quiere dejar la cafeína, por no hablar de la cola en la cafetería de la escuela, el tipo con el que quiere tener sexo la chica, el wey que no consigue dinero a tiempo para pagar su parte de un aborto, un novio de Chicago que nunca llega y... lo que se dice rápido pues sólo se ve a un eyaculador precoz que sale por ahí. O sea que eso de "Fast Times" como que no viene al caso. En cambio si el título fuera "High Times" pues sería más pertinente.

En fin, que el mundo que giraba alrededor del equipo de americano de la escuela, la prom party y la verdad y justicia de América ya no rifaba y el stoner valemadres es el que señala que el viejo rey anda desnudo. Viva el nuevo rey.

jueves, 27 de junio de 2013

Soñando con el Spring Break



Al principio de Spring Breakers una de sus cuatro protagonistas femeninas dice que todo mundo se siente tan miserable ahí; ese ahí es de suponerse es el college en donde vive junto con sus tres amigas, porque todo el tiempo están viendo lo mismo. Y ese comentario resulta significativo al principio de una película que se va a caracterizar por una repetición constante de tomas y de frases. Como para que no quede duda que la repetición incesante es algo fundamental en Spring Breakers, su director Harmony Korine inclusive llega a repetir varias veces la misma escena con tomas desde diferentes ángulos una tras otra.

Esto junto con otras cosas me hacen suponer que la respuesta a la pregunta de si el director está planteando alguna crítica en su película es que sí. Creo que Spring Breakers sí se puede leer como una crítica, lo cuál no quiere decir que hacer esta crítica haya sido la intención de Korine, ni siquiera una de sus intenciónes, pero que como quiera que sea hay una crítica en esa película. Y la crítica no es a la promiscuidad, ni a las drogas o al culto a las armas. Para mí que la crítica es a los sueños de los americanos, más específicamente los de la generación que está en la universidad y se va de spring break.

La historia empieza con algo común en el cine americano actual: la gente, maestros y alumnos odian la escuela no importa si es el high school, la primaria o la universidad. Así que las cuatro estudiantes que nos presenta Spring Breakers no soportan la idea de quedarse en su universidad durante el spring break. Hasta aquí llega el realismo de la película pues para conseguir dinero ejecutan un asalto inverosímil a un restaurante. La inverosimilitud de la historia llegará al máximo al final cuando dos de las chicas llegan con bikinis fosforescentes y máscaras de ski rosas a matar con sus metralletas a todo mundo en la casa de un peligroso gángster. Pero para entonces ya los espectadores vimos escenas con ellas bailando con sus máscaras rosas en una ronda con metralletas mientras otro gángster, el alien, toca una canción de Britney Spears en el piano. Después de eso no puede quedar duda que realismo no es lo que el director busca.


En cambio, si consideramos esta película como una especie de sueño que sale de los dormitorios de los colleges mientras se espera el spring break, entonces todas las piezas caen en su sitio. Así se entienden mejor tantos flashforwards y flashbacks, que dos estrellas de la "fábrica de sueños" de Disney, Selena Gomez y Vanessa Hudgens sean estelares, o que el soundtrack mezcle agresivos tracks de Skrillex con piezas de electrónica de tono fantasmal.

Y ¿qué nos dice Spring Breakers de estos sueños? Para empezar que el sueño no es irse de spring break y regresar sino vivir un spring break sin fin y nunca nunca tener que regresar a la maldita realidad. Pero la película se burla de este sueño cuando una de las springbreakers dice que eso quisiera y las otras se burlan.  El Alien por su parte repite que él vive el sueño americano y pide que vean sus cosas: sus fajos de billetes, sus armas y sus t shirts de diseñador, pero cuando lo matan, sus amigas ni siquiera voltean a verlo. Las alegres vacacionistas llaman a abuelitas y otros familiares por teléfono y les cuentan lo maravilloso que la están pasando y como les han servido sus vacaciones en escenas que son una burla. Y sobre todo, está la repetición incesante que como escuchamos al principio, es lo que hace que la gente se sienta miserable.

jueves, 21 de marzo de 2013

No cliché left behind


Si algo no se propusieron los creadores de Indiferencia fue dejar indiferente al público. No, ellos querían deprimirlo y para ello usaron todo lo que había en su arsenal de lugares comunes. Para empezar todo sucede en una escuela. Van cuatro películas seguidas que veo que presentan a escuelas y universidades como lugares deprimentes ( Antes de esta Las ventajas de ser invisible, Notas perfectas y El maestro luchador ) y no es que las esté buscando. Sin embargo esta es la que se lleva el premio. Es tan obvio que Indiferencia hace todo lo posible para hacer una película deprimente, venga o no al caso, que acaba siendo un poco ridículo. De hecho he llegado a la conclusión de que las historias lacrimógenas de maestros deben ser el equivalente gringo a las historias asiáticas de hermanos y de las sufridas madres y heroínas de las telenovelas mexicanas.

Para empezar la película tiene unos testimonios a cámara de maestr@s. Una por ejemplo dice que como hija de una maestra juró que nunca nunca daría clases y lleva 30 años haciéndolo. Abrir con testimoniales es como decirle al espectador que lo que va a ver es la dura realidad y a mi me molesta esa pretensión en una obra tan abiertamente melodramática. En este caso darle un barniz de "realidad" al asunto es sólo un recurso más para redondear el efecto depresivo.

Indiferencia presenta a los maestros como seres caídos, al grado de que se preguntan ¿Y a ti qué te pasó, cómo acabaste de maestro? Aunque al mismo tiempo son unos héroes solitarios que tratan de ayudar a los jóvenes. El estelar es el personaje de Adrien Brody, el maestro de inglés suplente (todo un cliché los maestros de inglés) Henry Barthes. Lo que le pasó a Barthes fue que su padre lo abandonó muy chico, y luego su abuelo abusó de su madre y esta se suicidó. Ahora además cuida de este abuelo a quien ama a pesar de todo. Este está en un asilo donde lo tratan muy mal y luego se muere. Barthes está de suplente en una escuela en la que a la directora le acaban de decir que es su último año, contra su voluntad claro. Ella alguna vez fue una gran maestra pero ya no. Es que aquí todo debe ser decadente. Al igual que el resto de los maestros de ahí, la vida familiar de la directora es insufrible y convoca a una junta para avisar de su salida tirada en el piso. En esta escuela se aplica (pero seguro no funciona) el programa No Child Left Behind, y la película aplica esa política con los clichés así que el maestro Barthes rescata a una prostituta adolescente de la calle, que, claro está, no para de ofrecérsele pero él la rechaza. Ella acaba amándolo pero él debe separarse provocando torrentes de lágrimas. También hay una alumna lista pero gorda a la que los otros alumnos molestan, y su padre no la comprende y desprecia sus inclinaciones artísticas. Ella admira al profe Barthes y le pide ayuda y entonces están abrazados llorando cuando entra una maestra y los ve y piensa que él se está aprovechando de ella. La alumna después se suicida, Barthes llora otra vez. Barthes como indica el lugar común indie también aparece en segmentos de una especie de entrevista en los que habla frente a la cámara. Lentamente obvio, y dice que él no es lo que los alumnos necesitan, y que todo está jodido. Vemos que antes los padres iban a las juntas de la escuela pero ya no. Y también que los maestros se sienten invisibles. Excepto cuando los alumnos son super agresivos con ellos. Hasta les escupen. Y los padres también son agresivos. Los maestros aguantan vara, gracias a la indiferencia, a la distancia. De ahí el título de la película supongo. Pero otras veces explotan. Pero porque no soportan ver que los alumnos destrocen sus propias vidas claro está. Y no podía faltar el videoclip con canción indie de guitarrita lacónica en que Barthes y la prostituta adolescente pasan un buen rato disfrutando de los placeres sencillos de la vida, o sea comiendo helado. Las reglas del indie son muy estrictas por lo visto, y el videoclip no puede faltar. Al final se compara la escuela con la casa de Usher del cuento de Poe, una casa que se está derrumbando y que puede deprimir a cualquiera con tan sólo verla de lejos. Ah y Barthes también es "poeta" y hay dibujitos estilo gis en pizarrón, para darle toque más "artístico" a todo.

En fin, no se pierda esta película si le gusta ver historias con personajes con vidas tan deprimentes que hacen que casi cualquier otra en comparación parezca muy feliz.


domingo, 10 de marzo de 2013

Sobre las ventajas de ser un alma bella y sensible víctima de los cerdos malditos


Aunque Las ventajas de ser invisible se me hizo entretenida cae en lo mismo que muchas otras películas de adolescentes o jóvenes adultos; hacer una especie de sopa espesa de sentimientos de victimización y culpabilidad sin llegar nunca al fondo de nada. Como mero pretexto para luego volverse "feel good movies". Digamos que son películas con personajes que pretenden estar tirados en el suelo; pero sin ensuciarse, para así luego sentir más bonito cuando se paran. Desde el título la película nos avisa que se trata de ver cuales son las ventajas de ser un "marginal". Y bueno podemos sospechar que no están hablando de marginales cualquiera. Si no pues no sería Charlie el protagónico: un marginal guapo, inteligente, con buen gusto y una familia unida con buena situación económica. Ah pero sería muy aburrido si todo fuera perfecto así que nos dicen desde el principio que Charlie tiene esqueletos en el clóset; está dañado, necesita cuidado y cariño el pobrecito. Sólo que esto le afectará hasta el final de la historia. Okey, esos terribles traumas que carga provocan que no haga amigos en su primer día en la escuela, sino hasta como el segundo. Pero bueno, nos vamos enterando de sus problemas: Primero, su mejor amigo se suicidó. Y el asunto se dice y no se vuelva a tocar el tema en toda la película. Esto porque de lo que se trata es de darle una pizca de drama a las cosas, pero sólo una pizca. Pues esta es otra película sobre dulces y bellos seres lastimados. Lo mismo sucede con la culpa que siente Charlie por haber provocado la muerte de su tía, como es simplemente una idea absurda, tampoco es tan grave. Ah pero la malvada tía abusó de él. Alguien tenía que hacerlo, si no el delicado ser nunca sería lastimado y su belleza no brillaría lo suficiente. Bueno pero él finalmente suelta la sopa, o sea confiesa y ya todo arreglado. En Hollywood confesar es lo importante.

El chiste era sólo tener los elementos suficientes para poder proclamarse héroe y además vencedor sobre los seres desagradables que lo habían victimizado igual que a su amiguita, la igualmente bella y dulce; Sam, que también nos dice, porque no nos consta, ha sufrido por culpa de los cerdos malditos. Claro que sin que el lodo le haya dejado mancha alguna.

Las escenas en donde usan una camioneta cual proa del Titanic para proclamarse Héroes con soundtrack de David Bowie, me provocaron una fuerte sensación de deja vu. Siento que he visto eso antes varias veces. De hecho ya me acordé de una, un documental que vi hace poco que usa la misma canción pero creo que debe haber más.

Creo que lo más rescatable de la película son algunos toques de humor o historias secundarias como la del personaje Patrick y su novio gay del equipo de futból americano o la historia del "noviazgo" accidental de Charlie con la vegetariana punk Mary Elizabeth.

Me llamaron la atención otras dos cosas de las que hablaba justo en Notas perfectas: Primero, otra vez una historia sobre adolescentes con música de varias décadas atrás. Esta película está situada en los noventas, pero incluye cosas como una escena de baile con Air Supply. Eso sí me sacó un ¡Por Yisus!. Y por otro lado esta es la cuarta película seguida que da una imagen depresiva de la vida escolar que veo. En este caso el protagonista Charlie hace la cuenta de todos los días que pasará en el high school como si fuera una condena.

Finalmente la película no es nada romántica, más bien como que presenta amig@s que llegan a tener sexo pero sin plantearse realmente nunca nada más. La amistad como límite de la relación de pareja, hay más de eso en otras películas, por ejemplo en One day, Siempre el mismo día.

jueves, 7 de marzo de 2013

Cero creatividad perfecta


Van tres películas seguidas que dan un panorama deprimente de las escuelas: De el high school, El maestro luchador, y de la universidad Chicas en apuros, cuyos personajes principales trabajan en el centro de prevención de suicidios de una, y ahora Notas Perfectas. Esta no sólo es deprimente para quienes el pop estilo boy band nos parece patético, así como la música de reality show; música que se presenta como la dominante en las universidades. También para la protagonista principal de la película, Beca (Anna Kendrick) la universidad es algo odioso por lo que tiene que pasar pues la obliga su padre. No hay por ningún lado la emoción de entrar por primera vez a la universidad. Ni siquiera hace amigos, su roomie es una coreana mala onda con la que ni se habla y aunque se mete al grupo de canto a capela al final hay una parte en donde dicen que ni siquiera se conocen bien entre ellas. Beca lo que quisiera es irse a Los Angeles y convertirse en DJ, pero su papá le pide que pruebe la universidad aunque sea un año. Y él es el que esta emocionado de ¡Woooow, la universidad! , no su hija.

Tal vez haya una relación entre esto y un tema importante de la película: Este grupo de cantantes a capela, puras mujeres que tienen como rival a un grupo de puros hombres, cantan puras canciones viejitas. Su repertorio no incluye nada de este siglo de hecho. Esto es algo que se dice explícitamente. ¿No es deprimente una universidad donde los estudiantes están musicalmente fijados en el pasado? Tampoco se permiten improvisar. Hay un tipo que quiere dedicarse a hacer soundtracks y pone como ejemplos de películas con buenos soundtracks puras viejas como Rocky, La Guerra de las Galaxias y The Breakfast Club. Y en dos ocasiones vemos el final de The Breakfast Club, con la canción de Simple Minds, Dont you forget about me. La segunda vez, Beca ve el video mientras llora por este guey pero podría llorar igual o peor por la comparación entre la música de esa película y la suya. O en general por la diferencia entre una y otra.

Y lo interesante, o preocupante, es que esta tendencia retro en la música no es algo nada más de Notas Perfectas. En realidad lo que la película hace es reflejar una tendencia retro muy fuerte que existe en la música actual. Simon Reynolds, uno de los críticos musicales más famosos que existen, escribió un libro al respecto y también tiene un blog completo dedicado al tema. Ahí habla de cosas como la tendencia a tocar las canciones completas de un disco en orden o a recrear conciertos famosos lo más fielmente posible. ¡Eso les gustaría a las chicas a capela! No creo que sea casual esta visión depresiva de las escuelas y esta fijación musical con el pasado. Y ya por último, no entiendo como es que películas tan comerciales como esta, le dan un protagónico a alguien como Anna Kendrick, que ni es guapa, ni muy simpática. Que hace una actuación tan fría. 



lunes, 21 de enero de 2013

Fantaseando en clase


Cuando yo iba en la escuela las escuelas que salían en las películas, gringas obvio, siempre me parecían o mucho mejores que la mía, o sea tenían mejores instalaciones, había más actividades y los maestros parecía que eran mejores; o eran una cueva de delincuentes en donde algún maestro debía demostrar sus habilidades de sobrevivencia para salir vivo de ahí. En El Maestro Luchador en cambio aparece una escuela que más o menos puedo decir se parece a las escuelas por las que pasé. O sea un edificio medio viejo y maestros como con güeva, aunque tampoco hay peligrosos matones rondando por los pasillos. Y en esta película le dan la razón a mi adolescente interior cuando por ejemplo, el maestro protagónico dice algo así como, "nada de lo que aprendes aquí es importante". Luego dice que eso no es cierto y que la escuela sí es importante. Pero sin ninguna justificación de este cambio de opinión.

La historia se trata de que este maestro digamos que tiene una vida mediocre: su escuela está toda decadente, tiene que buscar chambas para completar su salario, la maestra que se quiere ligar no lo pela y el entusiasmo que alguna vez tuvo por enseñar se ha esfumado al grado de que ahora llega a su clase y se pone a leer la sección deportiva del periódico. Entonces un día ve en la tele una pelea de la UFC, y se le ocurre que para salvar el trabajo del maestro de música de su escuela, que va a perder su plaza por recortes al presupuesto escolar, se va a poner a pelear en torneos de artes marciales mixtas y donar lo que gane a la escuela. Suena muy absurdo, y en la película ni siquiera se ve que el maestro de música fuera su gran amigo. De hecho no sabe ni que edad tiene y nunca había ido a su casa. Y al "maestro luchador" no lo presentan como una hermana de la caridad; al contrario, era un cinicazo que, como ya dije, llegaba a leer el periódico a clase y lo que más le importaba en la vida eran sus vacaciones.

La película usa un formato de comedia muy conocido: un personaje tiene un problema y para arreglarlo se le ocurre meterse a algún concurso, de preferencia de la televisión. Hay un grupo de amigos que lo ayudan, cada uno a su vez con algún tipo de problema (como los amigos de Dorothy, la del mago de Oz), y tienen que superar una serie de obstáculos. Siempre casi al final algo pasa que hace que parezca que todo ha sido en vano, pero el héroe gana el concurso y consigue a la chica y sus amigos también solucionan sus problemas así como cosa extra. Creo que hubiera podido salir una mejor historia si todo hubiera sido una especie de sueño de este maestro, después de todo en la primer escena de la película lo vemos dormido rodeado de viejas fotos y trofeos de sus tiempos de campeón de lucha grecoromana en la universidad. O que tal que cuando se pone a leer el periódico en clase se queda jetón y empieza a soñar barato. Bueno, pero supongo que el origen de la película ha de haber sido que alguien tenía un trato con la UFC para hacer una comedia y el guionista no ha de haber tenido mucho margen de maniobra. Porque eso sí, a la UFC en esta película la presentan superpositivamente. Demasiado. Estoy de acuerdo en que el mundo de las peleas pueda ser emocionante. Que una pelea en Las Vegas sea algo glamoroso. Pero no que la UFC pueda ser el modelo de todo lo bueno y que un maestro haciéndola de gladiador en una jaula sea gran modelo para los niños.

Al final me pregunto si la visión decadente que presenta El Maestro Luchador de la escuela es por la crisis económica de Estados Unidos. Hay muchas señales en el cine de esta crisis, por ejemplo, la crisis ha provocado que aumenten secuestros y robos de perros. Y en dos películas recientes, siete psicópatas y un perro y mátalos suavemente aparecen ladrones o secuestradores de perros. O será que al fin Hollywood se ha dado cuenta de algo que yo siempre supe: La educación apesta.

Por cierto, este título que le pusieron en Español, El Maestro Luchador, me hace pensar en un maestro de la CNTE que como grillaba tanto llegó a diputado o alguna abominación similar.