Tim Pope es conocido por sus videos musicales, es el videoasta de cabecera de The Cure y ha trabajado con muchos otros grupos y solistas, como David Bowie nomás por poner un ejemplo. Tiene 170 créditos como director y casi todos son videos musicales o grabaciones de conciertos, sólo tiene un largometraje, la secuela de El Cuervo, o sea El Cuervo: Ciudad de Ángeles, y algunos cortometrajes. Pero también fue guionista de una película del 73, Don´t Look in the Basement, dirigida por S.F. Brownrigg, una especie de slasher ambientado en un manicomio experimental. En donde los doctores se diferencian de los pacientes porque pueden hacer lobotomías. Y aquí todos los locos, médicos o pacientes, le entran a la matachina.
En este drama psiquiátrico, anterior a Atrapado sin Salida, los que se salvan aprenden a no confiar en alguien sólo por tener el título de doctor. Y los doctores como otros personajes de la historia; el soldado que necesita enemigos, el juez que está como una cabra, la madre que no soporta que alguien más toque a su bebé, son considerados generalmente buenos elementos de la sociedad a los que se les debe creer, quien sabe porque.
Significativamente sólo la joven enfermera dispuesta a mezclarse con los locos y un negro con la mente de un niño de 8 años sobreviven a esta clínica/ microcosmos de la sociedad, apartada del resto del mundo como tejido cerebral separado por el bisturí de algún neurocirujano lobotomizador. El fundador de la clínica la había establecido después de chingarse a un paciente en una lobotomía, la nueva jefa no quiere que nadie entre o salga del lugar para que no ser desenmascarada. Está dispuesta a cortar lenguas o cuellos si es necesario. Es como el Dr. Lecter, se ve normal, representa a la razón y queda la duda de si estos personajes son sólo impostores o como diría Michel Foucault, lo que pasa es que la razón y la gente razonable no son lo que parece.
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