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martes, 31 de marzo de 2026

Escape del consultorio dental

La Chica de Colonia ó Colonia 75 (Köln 75) de Ido Fluk, es una muy entretenida historia basada en un caso de la vida real que le sucedió a la alemana Vera Brandes, quien a los dieciocho años de edad ya se dedicaba a organizar conciertos y era considerada una "loba del jazz". Pero no es sólo una película para amantes del jazz, de hecho la banda sonora tiene otras cosas como el krautrock de grupos como CAN y NEU! que surgieron en Alemania en los 70's en la época en que se desarrolla la historia.

El padre de Vera, el Dr. Brandes, era dentista y era terrible, un tirano determinado a obligar a su hija a ser dentista como él.

¿Podrá Keith Jarrett, un pianista que formó parte del grupo de Miles Davis, salvar a Vera? 

¿Y además improvisando?

La Chica de Colonia divierte al mismo tiempo que revela cosas sorprendentes detrás del free jazz, de un personaje muy especial, Keith Jarrett, y de un mundo que valoraba la improvisación y no sólo en el jazz. Cuenta la leyenda que el cantante de CAN, Damo Suzuki, fue reclutado por el grupo cuando estaba borracho tirado en la calle. Y el grupo se formó en Colonia. Además según nos cuentan en esta película escogieron su nombre por una cosa del azar. Igual que la entrada de Vera al negocio de la música, una cosa de lo más random.

Aquí la improvisación y lo aleatorio no sólo se enfrentan al Dr. Brandes, paradójicamente resulta que Jarrett para poder improvisar requiere de un orden absoluto. Es como el orden y la entropía del universo confabulados, la exquisitez y el espíritu del punk hermanados, el sueño y la vigilia intercambiados, el dolor y la belleza confundidos, mientras el amor se enfrenta al sexo casual y las fresadoras a los pianos de cola.

La Chica de Colonia se presenta en la 79 Muestra Internacional de Cine de la cineteca.       

jueves, 11 de diciembre de 2025

El random pagüer


Aguas, análisis con exceso de spoilers adelante. Parallels (Dir. Christopher Leone, Guion Christopher Leone, Laura Harkcom 2015) nos presenta una realidad que se puede controlar desde una pantalla. La pantalla controla el aparato que controla el edificio, que cambia la realidad afuera del edificio, de forma aleatoria. O lo hacía hasta antes de que llegara el aparato. Con el aparato ya no habrá azar, desde la pantalla se podrá controlar el destino.

Es un celular en esteroides, el sueño de todos, una pantalla omnipotente que nos de poderes de dioses a los usuarios. Ya con esa tecnología se van a buscar una realidad donde la mamá muerta no esté muerta y así será todo tan fácil como para el personaje que acaba con el abogado corrupto en que se convirtió en una de esas realidades. Tan sólo dio un clic y envió documentos que acaban con su yo rico y corrupto de dicha realidad.

Pero al final aparece un poder superior. Resulta que una mujer veterana de los viajes entre realidades paralelas, no es realmente una mujer. Son tres, como las tres mujeres de los mitos griegos que se dedicaban a tejer los hilos del destino. Las tres iguales, seguramente cada una surgida de una realidad distinta y actúan en conjunto sin que nadie lo sepa.

Lo mejor es que estas mujeres toman decisiones jugando a piedra papel o tijera. Una de las más conocidas puertas, junto al tiro de dados y el detinmaríndedopingüecucaramacaratíterefue, al poder del azar, lo arbitrario, aleatorio y random. Algo que las computadoras, ni siquiera las matemáticas, pueden hacer: Dar un número realmente random, lo que hacen es dar números pseudorandom aunque digan lo contrario.

Y no importa de que generación sea la pantalla con complejo de omnipotencia, ninguna podrá contra las mujeres que juegan a piedra papel o tijera.