Kriegerin ó Combat Girls (dir y guion David Wnendt 2011)
Marisa se llevaba muy bien con su abuelo y no tan bien con su mamá, que se llevaba muy mal con su papá, un ex soldado nazi, que le dijo que los nazis no eran malos a Marisa, que se unió a un violento grupo de neonazis.
Y salta a la vista todo lo que esos neonazis tienen en común con los punks, supongo que principalmente con los punks originales.
Para empezar, la música, la rebelión contra los padres, en Krigerin, esto se ve sobre todo en el personaje de Svenja, que tiene un padrastro superestricto al que detesta. Y la pertenencia a un grupo, la identidad, sacar de quicio a las buenas conciencias. En esta historia queda claro que para Marisa y Svenja lo de odiar a los inmigrantes, se trata simplemente de tener rivales, que podrían ser simplemente otra pandilla, un equipo rival de futbol o algo así. De hecho después de lastimar a un inmigrante a Marisa le da remordimiento de conciencia y acaba ayudando a un chico afghano. Para no hacer el spoiler diré simplemente que eso la mete en problemas.
Una diferencia que noto con los punks es que en las películas de neonazis siempre hay un adulto, muy mayor que los jóvenes cabezarapadas, que los manipula.
Eso aparte de lo que le dijo su abuelo a Marisa.
Kriegerin es una muy buena película de David Wnendt que después hizo la sensacional Feuchtgebiete o Wetlands, otra historia de rebelión con una protagonista adolescente. Kriegerin ganó el premio de mejor guion y mejor actuación femenina en los premios del cine alemán de 2012 además quedó en tercer lugar como mejor película..
Y sí, no hay nada peor que supuestos rebeldes que creen que están contra el sistema pero que son manipulados por abuelitos. Como Trump o López Obrador.

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